lunes, 10 de diciembre de 2007

¿Qué gusto tiene el pan dulce?

Va quedando poco de misterio navideño en casa. El otro día comentaba que Juan Manuel, por una cuestión de edad, tendría las últimas fiestas creyendo en Papá Noel. Ayer en pleno paseo comenzó con preguntas típicas del que algo intuye. ¿Cómo es posible que la gente que vive en el Polo Norte no salga a buscar la casa donde vive Papá Noel? ¿Dónde empieza la historia de Papá Noel? ¿Desde cuándo empezó a hacer regalos a los chicos?
Los padres nos enorgullecemos de cada paso de nuestros hijos. Su primer diente, sus primeras palabras, sus primeros pasos. Algunos son esperados con ansias como cuando deja los pañales o duerme toda la noche de un tirón. Otros emocionan pero provocan cierta nostalgia, como cuando terminan el jardín y uno empieza a darse cuenta qué rápido crecen.
El de Papá Noel es uno de esos pasos que provocan cierta tristeza. En mi caso he tratado de mantener y alimentar al máximo las ilusiones y la ingenuidad ya que creo que es lo mejor que tiene la niñez.
Yo me acuerdo perfectamente cuando me enteré que los regalos los dejaban los padres. Era un sábado a la tarde, mis viejos dormían la siesta y yo estaba en la puerta de los departamentos con mis amigos. No, no tenía 16 años, en aquellos años todavía los chicos podían estar en la vereda mientras los papás dormían la siesta.
Mis vecinitos eran más grandes que yo y decidieron que había llegado el momento de decirme la verdad. Yo no quise creerles así que me dijeron que fuera a revisar en mi casa que seguro iba a encontrar los regalos escondidos. Eso hice, fui al cuartito de la terraza y ahí estaban, en lo más alto de una estantería metálica. Bajé indignado, hecho una tromba. Casi tiro abajo la puerta de la pieza de mis padres al grito de mentirosos, me mintieron, son unos mentirosos. Me sentía indignado porque pensaba que se habían burlado de mí durante años. Claro que en el enojo no me di cuenta que estaba también mi hermano unos años más chico que yo, así que además de perder la ilusión ligué un reto. Recuerdo perfectamente la explicación de mi mamá. Sentados en la cocina, la mesa contra la pared, mantel de hule. Me dijo que Dios les daba la orden a los padres de que les hicieran creer a los chicos que existía Papá Noel.
No será sin dudas la explicación que voy a darle a Manu, porque ahí tendría que explicar también cómo hasta hace dos días existían los Reyes Magos y no creía en Dios y ahora todo cambió. Espero que no me agarre la puerta a las patadas para preguntarme ni me sorprenda dormido así sueno convincente.
Tengo en el arbolito la que será sin dudas la última cartita que le escribió a Papá Noel y espero que todos estos años de ilusiones se transformen en recuerdos imborrables como los que yo tengo de mi infancia.
Las imágenes de hoy están dedicadas a Rubén de Cañada que siempre disfruta de ver a su ídolo y amigo aunque tenga la casa llena de cosas de Balá. El disco es de 1976 y tiene temas como Papá Balá, Las fiestas están llegando o Niños del mundo felicidad. Aunque mi preferido es Tengo un canarito rojo, que si aparece en un disco de cuentos verdes de José Marrone no desentona para nada. Cheeeeeeeee… Los arreglos son de Mike Ribas y Gustavo Beytelmann y los temas del propio Carlitos, Don Filinto y Dante Gilardoni.
La TV Guía es del 25 de diciembre de 1974 y la tapa me pareció un muy buen complemento para el disco, aunque la vaya a usar también en el otro blog.
Hasta la próxima.

9 comentarios:

Marta dijo...

Jamás olvidaré ese día al que te referís. Realmente, no estaba preparada para ese sacudón, y no sabía para qué lado agarrar. Por un lado, vos que te habías quedado sin ilusión, por otro tu hermano al que le quedaba bastante para saber la verdad miraba sin entender, yo desbordada de tristeza y con ganas de sacudirle una biaba a Carlitos Erra, quien te había dado la idea de buscar los juguetes ... Encima, como estábamos en plena dictadura y la situación económica era acuciante, había estado comprando los regalos desde varios meses antes para la navidad y para Reyes para ustedes tres ... y, de golpe me encontraba con las manos vacías.
Me da mucha pena que Manu se esté despidiendo de sus ilusiones: del Piratita y del Jarabalúa ya lo hizo (aunque no haya comentado nada), a Papá Noel y a los Reyes les está dando su adiós ...
Si cuesta ver crecer a los hijos, imaginate lo que se siente con los nietos ... ¡¡ BUÁAAAA !!!!

El rincon de mi niñez dijo...

¿qué gusto tiene el pan dulce? a ilusión.Una de las cosas mas gratificante de la niñez, es el recuerdo del tan esperado papa noel¡que lástima que los chicos crezcan tan rápido y con ellos ,el adiós a la fantasía a la inocencia.Pero tambien es lindo verlos crecer .Ojalá tu hijo Juan Manuel no se entere de las misma forma que vos,por que a le quedaría ese recuerdo tan triste e inolvidable ,como a mí que me enteré a los once años de la forma mas tonta ¡por chusma espiando por la ventana! ¡¡que dolor!! que forma mas triste de despedir la ilusión la fantasía de papa noel,pasó muchos años ,pero ese recuerdo quedó como un tatuaje en mí,la peor noche de navidad,no hubo forma de alegrarme, .Y cada vez que veo que algún chico ya no cree en esas cosas ese recuerdo viene a mí.

RUBEN dijo...

amigooooo... gracias por acordarte de mi.... y aprovecho esto para ya ir diciendoles a todos que pasen unas felices fiestas....
NOS VEMOSSSSSSSSSSSSSS
EAEAEPEPEEEEEEEEEEEEEEEEEE

Anónimo dijo...

Tengo hijos en edad de creer en Papá Noel y los reyes. Sin embargo, jamás les hice creer en ellos. Recuerdo el dolor que me produjo saber la verdad. No podía creer que mis padres me hubieran estado mintiendo. A mi hermana, por ejemplo, le contaron en el Jardín que los reyes eran los padres y ella decía los contrario expresando: "No, no son los padres. Te digo que no son los padres. Es así porque me lo dijo mi mamá." Todavía hoy recuerda la amargura al descubrir que el argumento que había creído irrefutable ("me lo dijo mi mamá") era falso.

K.Chivache dijo...

Justo el otro día revisando discos, buscando nuevos cachivaches me encontré con una pila de estos discos de balá. Pero no compré ninguno...
Estaban nuevitos... en fin, no me atrajo.
La verdad es que me choca un poco ese mensaje tan "navideño", no puedo despegarlo de la época.

RUBEN dijo...

k.chivache.... pasanos la direccion donde estan los discos de carlitos que vamos con coke y nos lo traemos todos..... dale cheeeeeeeeeeeeee.....

El Metepúa dijo...

Bueno, vamos por partes, Ruben no hay de queso no más de papa. Kachivache mandame la dirección porque te caigo con toda la hinchada del Rock Futbolero y te organizo un pogo en el livingo de tu casa. ¿Te referís al mensaje de Navidad en èpocas de dictadura por la fecha del disco?
Y para anónimo no estoy de acuerdo, pero obviamente cada cual cria a sus hijos con lo que cree que será lo mejor. En mi caso no creo que sea una mentira, sino la creación de un mundo imaginario que me parece imprescindible en la infancia. En mi caso cuando llegue el momento le diré a mi hijo que no álimenté la leyenda de Papá Noel para mentirle sino para qeu conociera el sentimiento de sorpresa, la magia de encontrar lo que se desea debajo de un árbol etc. Ya que salió el tema me explayaré en una próxima entrada así tenemos más lugar para compartir opiniones. Gracias a todos por los comentarios.

Disco C: dijo...

Yo me avive rapido. Pasabamos las navidades en la casa de unos amigos de mi padre, era gente con dinero y a las 12 todos ellos abrian espectaculares regalos, y nosotros lo que mis pobres padres podian comprar. Igual no nos quejabamos para nada.
A mi corta edad pense: o esto es verso; o papa noel se volvio elitista. Una vez descartada la posibilidad de que el panzon fuera un mal tipo, revise la casa por todos lados y encontre los regalos de reyes. Fin de la historia...
En mi caso fue bueno descubrir que el gordo no era ningun "garca" sino que mis papas hacian lo que podian.
Un abrazo Coke.

marianart dijo...

La de arriba soy yo!
No nos olvidamos de ir a La Plata; pero viste que ahora a todo el mundo se le da por verse y estamos medio complicados. Espero verlos pronto. Sobre todo porque si no apuramos con las pasta frola de Marta Dante no solo que va a nacer sino que tambien tendra dientes jajajaja!.