domingo, 25 de noviembre de 2007

Duros de domar

¿Recuerdan la guerra fría? ¿Sabrán los chicos de 12 o 13 años que no se trató de la guerra entre dos cadenas de heladerías? ¿Tendrán conciencia de que durante casi 50 años el mundo entero vivió en vilo pensando que en cualquier momento alguien podía apretar un “botón rojo” y todo volaría en pedazos? La desaparición de la Union Soviética (la U.R.S.S.) no solo significó la caída de los regimenes comunistas que se habían repartido el mundo con el otro imperio, los Estados Unidos, después de la Segunda Guerra Mundial. Significó el final de incontables mitos, historias, leyendas, creencias, miedos y muchos etcéteras más. Pero además terminó con un modo de hacer películas que durante décadas rigió al cine de Hollywood.
Discernir si la caída de la Unión Soviética significó la derrota de un sistema y el triunfo de otro es demasiado complejo como para discutirlo acá. Sólo voy a decir que si el triunfo del capitalismo se traduce en este mundo en el que se multiplican de manera geométrica la miseria, el hambre, la desnutrición, la explotación y las guerras, mientras se ahondan las diferencias de clases, y se destruye la naturaleza en nombre del progreso de los más poderosos grupos económicos, pues ese triunfo no me alegra particularmente.
Las películas de los musculosos Silvester Stallone o de Arnold Schwarzenegger son sólo una pequeña muestra de la cantidad de filmes sobre espionaje, desastres atómicos, guerras terrestres o galácticas y hasta enfrentamientos deportivos que vimos durante esos años. Puestos de este lado de la cortina y bajo la mirada vigilante de Norte América nos tocó ver aquellas historias en que los yankees eran los buenos, los inteligentes, los habilidosos y los fuertes mientras los “rusos” eran los torpes, los que siempre perdían, los que querían dominar al planeta para impedir el progreso mientras sus poderosos y multitudinarios ejércitos eran destruidos por un soldado armado con un cuchillo o un detective seductor. No hay que ser muy inteligente como para darse cuenta de que del otro lado se deben haber repetido las películas que plantearan de igual manera las debilidades y torpeza de los estadounidenses.
Hace un par de meses me prestaron la copia de Rocky Balboa, la última (o por lo menos la más reciente, nunca se sabe) película de la zaga del boxeador que todo lo pudo con la bandera de U.S.A. sobre sus hombros. Me senté a verla sabiendo lo que me esperaba, pero con la convicción de que iba a ver algo que sin dudas tenía que ver con mi pasado. Más allá de los escasos (o casi) aportes artísticos de estas películas y de no compartir “ni así tantito” su mensaje, es innegable que forman parte de nuestro inconsciente colectivo. Miré esta película recordando las anteriores, ya sin la indignación que en aquellos años me causaba la desfachatez con que nos subestimaban los Estados Unidos mostrando un mensaje de manera tan obvia y vertical, sino sintiendo que estaba ante un hecho cultural que tranquilamente puede ser exhibido como una muestra de un período histórico que hizo vivir al mundo paranoico e histérico durante tantos años. La más clara seguramente es la del enfrentamiento entre Rocky y el soviético, pero cualquiera de estas puede transformarse en material histórico para aquel que pretende entender o estudiar de qué manera se vivieron aquellos años. No serán seguramente películas que merezcan ser exhibidas como ejemplo en ninguna escuela de cine, pero tal vez en más de un colegio o facultad en los que se estudie historia internacional podrán aportar mucho material de valor.
Tanto la figura de Stallone como la de Schwarzenegger fueron un emblema para los cultores de los músculos en los 80 y adornaban las paredes de todos los gimnasios de aparatos aquellos años. No es fácil encontrar estos discos y aunque obviamente me tiraría de cabeza sobre le disco de Rocky I (“Córtame el párpado”) todos los que visitan el blog saben que no soy de pagar de más por los vinilos. El de Rambo II lo encontré ayer en una feria a un precio por demás razonable, el de Cobra lo recibí de regalo, canje o algo así hace un tiempo. Tanto el primero de 1985 como el otro de 1986 me sedujeron por las tapa, que tienen esa estética tan emblemática de aquella época y estos personajes. Si bien no tengo en mi colección un espacio destinado a las Bandas de Sonido de las películas, hay muchas de las que tengo o me gustaría tener el disco por lo que significaron en su momento, más allá de no ser infantiles. Ya nombré la de Rocky, pero también podría hacerlo con la de Tiburón, por supuesto Superman o Star Wars y hasta Top Gun. Pero como siempre digo, ya aparecerán. No es bueno para los coleccionistas perder las esperanzas, pero tampoco la cabeza. Hasta la próxima.

11 comentarios:

Megumi dijo...

Hola! Muy bueno tu blog Jorge, como te digo siempre! Me acuerdo que cuando recién nos estaban enseñando en la primaria qué era la Guerra Fría, yo pensaba que se llamaba así porque en Rusia hacía frío!! Qué inocente!

Nunca me gustaron ese tipo de películas, sobre todo ahora de grande, no puedo ni ver a Schwarzenegger porque de solo recordar algunas de sus ideologías me da "cosita". Cada vez que veo una propaganda o avance de "este tipo" de películas, me pregunto cómo la gente puede seguir consumiendo este tipo de productos.

Saludos!
Eliana.-

Megumi dijo...

Me olvidé de decirte que estoy esperando ver la colección de tu hijo!! A mi también me encanta Scooby Doo desde que soy chiquita, pero veo que no tanto como a él! Y como me quiero dedicar a coleccionar solo una cosa (por así decirlo), quiero ver a alguien tenga una linda colección de Scooby!

Saludos.-

Marta dijo...

Nunca vi una película de Stallone, y de Arnold (escribir Schwartzenegger es mucho laburo ...) solamente la comedia "Un detective en el kindergarden". Huyo de las películas bélicas, y las de acción no me gustan, así que hoy sólo me referiré a la colección de Juan Manuel: ¡¡ es cierto que tendrías que hacerla conocer !! Para él sería un inmenso orgullo, y para vos también, para confirmar aquéllo de que "De tal palo ..."

pilsen dijo...

No me hagas acordar que ayer pasaron Casi toda la zaga de Rocky. Me quede hasta las 24, que termino con el maldito Ivan Drago... ya a esa altura queria boxear a quien se me cruzara, y solo estaba Mariana. Pero por suerte al ver el resumen del futbol dominguero me tranquilize un poco.
Sin dudas Rocky es parte de mi infancia. No asi Rambo.

El Metepúa dijo...

No me digas que ayer pasaron los Rocky y no me enteré!!!! Grrrrrrr. Yo miré todo el resumen de la fecha de fútbol y cuando terminó ¡¡¡También quería boxear a todos los que se me cruzaran!!! Un abrazo.

marianart dijo...

Jajajaja! casualmente ayer vi por primera vez esa peli. Llevaba con orgullo no haber visto nunca ninguna Rocky, o Titanic o cualquier peli de esas. Y bue'...
Igual; no seas negativo, que Rocky termina diciendo ¡Podemos cambiaaaaaar! jajajajaja! que pedorrada...
Mejor mirate "El jardin de la alegria" que aunque no tiene nada que ver con tu posteo o con los discos; por lo menos te vas a reir y disfrutar de un peli con una estetica espectacular.
Un abrazo

Disco C: dijo...

Jajajajaja! suerte que Pilsen no me pego. Noto gran entusiasmo de ambos jajajajaja! muchachos ustedes son tal para cual...
Mariana

El Metepúa dijo...

Gracias por el consejo. Che, a mi también me gusta el buen cine. Hace muchos años que no miro cine de Hollywood por ejemplo, porque me aburre terriblemente, por eso digo que las Rocky más que piezas de cine son de historia. En cuanto a lo otro ¿Qué qerés? él es Gallina, yo del Lobo ¡¡¡Cómo no vamos a querer salir a repartir piñas!!! ¡Te salvó Dante! Un abrazo.

Pablo dijo...

Aunque cueste creerlo, la primera rocky, la de "Adrianne ... Adrianne!", ganó el Oscar a la mejor película. Creo que eso deja en claro el mensaje cultural y político que nos mandaba Hollywood

Pablo dijo...

Ah ... y el musculoso estuvo nominado como mejor actor por ese llanto del final

Angel de la soledad dijo...

Películas horribles,llenas de trompadas y mucha ficción,me gustan las buenas historias reales y sobre todo las de amor,y con finales tristes.
Un saludo para usted Metepúa.
¿Es lobo?interesante.