viernes, 21 de septiembre de 2007

Ya llegó la Primavera

Bueno, tampoco me iba a hacer el original justo hoy cuando todo el mundo está hablando de la primavera. Así que acá están, unos comentarios sobre la estación del amor (¿?) y por supuesto el disco de colores Primavera con Alta Tensión.
Desde hace unos días la consigna en Disco C, nuestro blog amigo, es recordar y contar los tan mentados Pic Nic del 21 de septiembre. Los comentarios no hacen más que confirmar una sospecha que ya tenía ¡Nadie la pasa bien el día del estudiante! ¿Todo tendrá que ver con el marketing entonces? Lluvia, piñas, hormigas, frío, picados mixtos y por lo tanto aburridísimos, borracheras de las 10 de la mañana que se transforman en resaca a las 5 de la tarde, micros atestados de gente, olores nauseabundos en los regresos, todas esas palabras y anécdotas se repiten en los relatos. Y para colmo ¡Zas! en el recital gratuito de La Plata hoy toca ¡¡¡Miguel Mateos!!!! Ni eso nos quedó.
Yo tampoco tengo muchos recuerdos de las salidas por el comienzo de la primavera. Tampoco en esto me voy a hacer el original. No voy a volver a cargar las tintas otra vez sobre lo mal que la pasé en la secundaria, pero por ahí pasaba la cosa. Recuerdo una vez que me olvidé de ponerme el pantalón corto debajo del jogging, y no me di cuenta hasta que llegué al bosque y quedé en calzoncillos, por suerte no muchos se dieron cuenta y pensaron que se trataba de una gracia a las que no los tenía acostumbrados. Recuerdo otra salida a Punta Lara, cuando ya era un poco más grande y casi termino en cana por no tener los documentos. Y nada más.
Tal vez la tradición tenga que ver con aquellos años, hace algunas décadas, en que los jóvenes estaban mucho más vigilados que hoy y esas salidas en grupos, solos, permitían hacer cosas con una libertad de la que no gozaban en sus casas, bailes y cumpleaños. Como un franco en sus vidas custodiadas por expertos. En estos tiempos no creo que, más que un día sin clases, haya mucha diferencia entre lo que los adolescentes pueden hacer en un parque o una plaza hoy que lo que pueden hacer cualquier otro día.
Sin embargo, y más allá de todo esto, me pone de buen humor que empiece la primavera. Odio el invierno, será por eso. Ayer corté el pasto a las 7 de la tarde y todavía se veía bastante bien sin prender las luces del fondo, me acerco al estanque y los peces ya están nadando en la superficie esperando que les tire la comida, el Ceibo está lleno de hojas, las margaritas de flores, empiezan a asomar los plantines en los almácigos. En fin, es como si todo renaciera. ¿Quedó muy cursi? “Puedes decir que soy un soñador, pero no soy el único” Decía Lennon. ¡Ja! Claro que él lo acompañaba con otros versos más importantes.
Los discos de hoy tienen que ver con aquella época que quedó en la memoria colectiva como los años de la Primavera constante. Más allá de gustos y méritos artísticos, en aquellos años también parecía que todo renacía, que todo era posible. Los sueños, las utopías, las libertades, las revoluciones. Todo era posible. Los pelos largos, las minifaldas, los mini short, las camisas floreadas y la ropa multicolor como expresión de un camino de libertad que no podría ser detenido. Las libertades sexuales, la liberación femenina. Y sin dudas esta música es expresión de aquel sentimiento.
La música, como toda expresión artística, acompaña y es producto y reflejo de cada momento histórico. La música Beat acompañó en la Argentina, como pudo, aquella explosión y fue el germen de aquel rock nacional, que con mayor vuelo musical y poético acompañaría más tarde los cambios sociales.
No es casualidad que no volvamos a encontrar una expresión musical de estas características hasta el regreso de la democracia, con Los Twist, Las Viudas, los primeros Soda Stereo, y hasta los Abuelos si se quiere, sólo por nombrar algunos. Y que después de unos años, terminada la primavera democrática, volvieran a desaparecer estos movimientos. El recuerdo me lleva a los comienzos de la década del 90, con Alcides, Pocho la Pantera, Ricky Maravilla, para encontrar otra vez música festiva en las radios que, aunque con un claro retroceso en cuanto al valor artístico, reflejó el sentimiento de aquellos primeros años de “Fiesta menemista”
Ni siquiera la llamada cumbia villera, que muchos usan para bailar, puede ser considerada música de fiesta al nivel de aquel sótano Beat, el rock nacional del 83 y 84 o la música tropical de los 90.
Quién sabe cuándo la música volverá a acompañar con ritmo de fiesta nuestros tiempos. Por ahora nos queda sentarnos a ver cómo la televisión gasta horas en hablar de los excesos de los estudiantes y la cantidad de bolsitas, tetras y botellas de cerveza que quedan tirados en las plazas y bosques.
Desde acá el deseo para que todos tengamos una excelente primavera y que podamos disfrutar de los días más largos hasta que vuelvan los tiempos de la música primaveral.
Hasta la próxima.

2 comentarios:

Disco C: dijo...

Jajajaaja! Gracias por la promo. Te juro que pusimos esa entrada porque el Disco C venia medio bajon y la sorpresa fue justamente con lo que nos encontramos.
En el secundario teniamos una materia especial llamada Seminario y cada año cambiaban los temas. Consistia en una investigacion y clases abiertas dadas por los alumnos de la escuela. A nosotros nos toco la decada del 60 y a mi en particular la musica beat. Fue un trabajo espectacular...
Saludos.

Marta dijo...

Con ritmo de twist: "Esperaba que llegaras, te esperaba primavera ..." No para hacer el picnic, ni para cortar el pasto a las siete de la tarde, sino para que el frío deprimente se fuera ... ¡¡ Pero parece que no tiene almanaque y la semana que viene nos congelaremos de nuevo !! Igual, el saber que ya llegó (o llegará mañana, porque en realidad el solsticio será mañana. En Perú lo celebran el 23, con corsos, carrozas y grandes fiestas... Si el lector peruano sigue visitando este blog, deseo que lo disfrute mucho)a uno lo pone de mejor humor.