viernes, 28 de septiembre de 2007

Super Seleccionado Infantil

Este es un discazo. La verdad estos compilados por lo general traen dos o tres temas conocidos como gancho y después meten varias porquerías de ignotos intérpretes a quienes necesitan promocionar a ver qué pasa, y lo que pasa es que al final siguen siendo ignotos y se dedican a otra cosa.
Pues bien, no es el caso, este vinilo es un verdadero seleccionado de nuestra infancia, y no sólo por sus temas e intérpretes, sino también por la tapa y contra tapa donde se ven todos aquellos personajes que alegraron nuestras mañanas y tardes en la década del 70 y principios de los 80. Así, a pesar de no tener un tema en el disco está Tuerquita, Tiro Loco, Super Ratón y Las Urracas. Además los temas de los Súper Amigos, el de la Mujer Maravilla, el de Tarzán o el Hombre Araña en sus versiones “argentinas” de los Bichitos y los Panter. Y por supuesto El Capitán Piluso, haciendo la Canción de Abelarda; El Pato Carret, con Patolandia Feliz y Todo mezclado; Carozo y Narizota y su Carozo en Bicileta; o Margarito Tereré con la Ronda Redondita y Viva Margarito.
En algún momento tuve este disco sin la tapa, no compro discos sin tapa, sin embargo este tenía esos dos temas del Pato Carret, en una época en la que no conseguía por ningún lado el disco de Patolandia. Al final conseguí este con tapa y también el de Patolandia, pero por lo menos me saqué el gusto de volverlos a escuchar.
Ya conté que Patolandia está ligado en mi memoria a las mañanas con faltazos a la escuela. Patolandia Feliz era la cortina del programa, “Para cantar, para jugar, para reír” Todo mezclado, todo mezcludo, era una especie de Cambalache, claro que adaptado a los niños y sin la poesía de Discépolo. Hay otras canciones del programa que recuerdo, como la del Profesor Enciclomúsico, o la de la Ventanusca Magicusca Dibujasca (Ya va a aparecer este disco también) pero había que hablaba de la Libertad, y decía que ninguna jaula de oro, ningún collar lujoso y ninguna pecera de cristal podía reemplazar a la libertad. Era toda una declaración para aquella época de dictadura feroz, y para un conductor disfrazado de marinero. Aunque seguramente ni uno ni otro se dieron cuenta.
Hasta la próxima.

2 comentarios:

K.Chivache dijo...

El mismo conductor disfrazado de marinero que hizo "Patolandia Nuclear". El final de esa película(si agarrás el final de una, ni se te ocurra verla entera porque es pior que la sandia con vino) decía en plena dictadura que era un mensaje cristiano... y que los niños en el futuro nunca empuñen un fusil...
Cagó el Pato.

Marta dijo...

¿Te acordás que en el parque Centenario un día fui saltando de alegría a decirte que había un disco con estas características? Me dijiste que ya lo tenías, y yo me quedé con la duda, porque a veces me decís eso para que no gaste. ¡¡ Pero era cierto !! Este es el disco en cuestión. ¡¡ Fabulósico !!