jueves, 20 de septiembre de 2007

La Batifiesta (No confundir con Paty Fiesta)

Fiesta en la Baticueva. Ayer fue el cumpleaños de Adam West, o William Anderson si lo prefien. 79 pirulos. Sin dudas Adam West es Batman, y Batman es Adam West. Al menos para mí es así.
Los amantes de los comics pelearán sobre cuál fue el mejor, el original de fines de la década del 30 o los que fueron viniendo después con distintos cambios de dibujantes; otros, seguramente los menos, podrán argumentar que no hay como los de las películas. Y entre estos algunos dirán que la mejor fue la Tim Burton, o que por fin volvió el Batman negro de los comics con Batman Begins. Y estarán los que discutan si Michael Keaton fue mejor o peor que Christian Bale en el papel de Bruce Wayne.
Pero yo no creo que haya dudas de que el Batman de todos los tiempos es Adam West, con sus calzas grises, su pancita y sus golpes onomatopéyicos.
Tengo varios recuerdos que me unen a Batman, el más lejano es de cuando, lleno de vergüenza, pregunté “Superman es Super Hombre, Spiderman es Hombre Araña ¿Qué quiere decir Batman? Era muy chico, pero tenía la sensación de que había que saber ese dato.
El siguiente recuerdo es el de aquel capítulo en que ataban a nuestra parejita de superhéroes, colgados del techo sobre un piletón de ácido que los desintegraría, iban bajando de a poco y era un capítulo doble, así que había que esperar hasta el el póximo capítulo a la misma batihora y por el mismo baticanal. La duda que tenía era cómo hacían para poner un ácido con semejante poder destructivo en un tanque de chapa sin que a este le pasara nada. Debe ser la magia de la televisión ¿no?
También recuerdo a menudo a Batman y Robin cuando subo al auto y pido que todos se pongan los cinturones de seguridad, era lo primero que hacían cuando subían al Batimóvil.
Por supuesto no me perdía capitulo alguno de la serie, me enamoré de Gatúbela y (creo que más) de Batichica.
Hace varios años hice un viaje a Capital, un sábado, a comprarme la grabadora de Cd´s, un invento reciente que revolucionaría el mundo de la música. Todavía no se conocía lo que era el MP3 y el recuerdo más fresco que tenía de algo así era el de la revolución, a los 15 o 16 años, de los doble cassetera. Bueno, me estoy yendo por las ramas. Esa tarde no conseguí la grabadora, se habían terminado o algo así, entonces salí a recorrer la zona, que no se cuál era pero estaba repleta de casas de antigüedades enormes, una al lado de la otra. En una de esas casas encontré una pila de discos y en ella mezclado con los de los Wawanco y los de tango, un disco de Batman y Robin impecable, creo yo que sin uso o casi, muy antiguo. Tenía en la tapa la caricatura de nuestros amigos y los temas en castellano y en la contra tapa la anécdota, contada por Neal Hefti, el creador de la banda de sonido de la serie, de cuando le propusieron hacer la canción y de cómo el tema era tan privado e importante como un secreto de estado. La tapa estaba buenísima, el disco, ese o cualquiera de la pila, era barato. Yo en ese momento no coleccionaba discos, ni juguetes ni nada que tuviera que ver con mi infancia ni sabía que esas cosas podrían llegar a ser coleccionables, sin embargo recuerdo que pensé “Este disco algún día valdrá plata” Y lo compré como una inversión.
Pasaron los años y comencé con esta pasión del coleccionismo. Al principio yo no le daba bola a los discos, me encantaban los muñecos y los autos de lata. Decidí publicar el disco en un sitio de subastas y utilizar el dinero que sacara para comprar algo que me gustara para mi colección. Lo compró un coleccionista, que con el tiempo se transformaría en un gran amigo dentro del coleccionismo y entonces aproveché y lejos de pedirle la plata hicimos un canje por algunas cosas que me interesaban, un auto espacial de chapa, un confitero de la momia blanca de Titanes y alguna cosa más.
Con los años recordé varias veces aquel disco y me pregunté si realmente no estaba arrepentido de haberme desprendido de él, hasta que un día este amigo organizó un encuentro retro, no recuerdo cuál de todos, y en su stand de exposición de tesoros estaba el disco de Batman. Eso fue un alivio, porque significaba que no era una pieza más para él y yo sabía que estaba en muy buenas manos.
Con los años conseguí este disco que hoy publico, la tapa no es tan linda como aquella y los temas no son los mismos, en este disco de temas de Batman interpretados por The Marketts hay una versión del tema de la serie, y por supuesto tienen sus temas Robin, el Guasón, el Pingüino, Gatubela, el Dr Muerte y hasta la capa de Batman, el batimovil, la baticueva y la batiseñal. Un disco de música Bat (no confundir con Beat) muy bien ejecutado. Y como no podía ser de otra manera tratándose de una serie de los 60 es un disco bailable. Sólo hay que imaginarse la escenografía y ya tendremos a la 99 por ejemplo bailando con Max cualquiera de estos temas. Ustedes saben de qué estoy hablando.
Batman es mi superhéroe preferido, entre otras cosas porque se la banca sólo con lo que tiene. No posee superpoderes, se pone su ropa ridícula y sale a combatir el mal a las piñas y patadas, sin más ni más. ¡Kapow!
En Kill Bill II, Bill le dice a Beatrix Kiddo que su superhéroe preferido es Superman. En aquel inolvidable encuentro final Bill dice que todos los superhéroes tienen su alter ego, que cuando se levantan por la mañana no son Batman o Spiderman, son Bruce Wayne o Peter Parker; en cambio, cuando Superman despierta es Superman. Él no es un hombre que se transforma en superhéroe, por el contrario, él se disfraza y se convierte en hombre “Lo que Kent usa, sus lentes, su traje de ejecutivo, ése es su disfraz. Clark Kent es como Superman nos ve. Y Clark Kent es débil, inseguro, es un cobarde. Clark Kent es la crítica de Superman para el mundo entero”
No está mal el argumento, pero Superman tiene súper poderes, vuela, para trenes con la mano, tiene visión de rayos X para espiar a Luisa cuando se está cambiando. Batman no, es uno como nosotros, débil, inseguro, cobarde para los ojos de Superman, pero que se pasa la noche esperando la batiseñal por si alguno lo necesita. Y eso tiene su mérito.
Feliz Cumpleaños Adam West. Feliz Cumpleaños nuestro Batman.
Hasta la próxima.

2 comentarios:

Megumi dijo...

Hola Jorge! Cómo andás? Soy Eliana, la hija de Alejandra Rojas, la coleccionista de figuritas! La verdad que tu blog está buenísimo! Lo visito a diario para ver si actualizaste =P Si bien las épocas de las que hablás yo no había nacido, me encanta ese período de tiempo, disfruto mucho cuando alguien cuenta anécdotas.

Por mi parte, me creé un blog de mi colección, es un poco extraña ya que colecciono cosas de una compañía de artistas japoneses, pero de todas maneras me encantaría que intercambiáramos links y visitaras la página! (recién estoy empezando, pero creo que me está quedando linda =)). http://sankakugirl.blogspot.com/

Por cierto, mi vieja cambió de página, se hizo un blog ya que es mucho más fácil de actualizar: http://coleccion_figus.livejournal.com

Saludos!!

K.Chivache dijo...

Tuve la fortuna de estrechar la mano de Adam West y cuento con una foto autografiada por él. Me impresionó al conocerlo que teniendo ya 70 pirulos fuera tan alto y esbelto. Lo que me hizo caer en que Alfred era gigante y la mayoría no bajaban del metro ochenta y dos. Sin dudas Adam West es, fue y será Batman. Un personaje al que no habría que tomárselo tan en serio, como los productores de la serie bien sabian ;-)