lunes, 27 de agosto de 2007

Todo llega, Anteojito también...

Miren quién apareció. Era el único que me faltaba de los discos de Anteojito. El primero que conseguí fue también el primero que se editó, el LP que tiene en la tapa a Anteojito dirigiendo la batuta. Después llegaron los otros, el Long Play tanguero con Anteojito vestido de malevo y Antifaz tocando el organito debajo de el farolito de la calle en que nací, el de Mil intentos y un invento. Más tarde fueron llegando los simples, el del feliz cumpleaños fue el primero, el de Anteojito en pijama a lunares y el de Navidad que encontré el mismo día hace poco más de un mes y ahora este, el Disco 3, con Anteojito de jardinero.
El sábado fui a Capital, un viaje de locos, no tenía mucho tiempo, tenía que encontrarme con un montón de gente, todos en lugares distintos y a horas diferentes así que anduve a los rajes de un lado para el otro sin poder recorrer como a mí me gusta ferias y negocios. Sin embargo tuve suerte, volví con la mochila repleta de recuerdos.
En una de las tantas paradas, caminando para la estación de uno de los 8000 subtes que tomé, encontré una disquería a la que había ido hace como 4 años pero a la que no había vuelto por estar fuera del circuito que hago siempre. Casi no entro, por miedo a que se me hiciera tarde, pero al final me mandé. Encontré cosas rarísimas a precios muy razonables, cosas que ya iré mostrando y algunas que quedaron para la próxima por falta de fondos, antes de irme se me ocurrió preguntar ¿Simples infantiles no tenés? Fijate ahí me dijo amablemente la vendedora, y ahí estaba este, impecable, entre tantos otros. Por supuesto no lo dudé y acá está. Como siempre digo, las cosas al final aparecen, pero cuando aparecen hay que aprovechar la oportunidad. Este simple trae cuatro temas de D’ Alessandro y García Ferré: Himno del día del niño, Do Re Mi Miau… Concierto en el jardín y La canción del hornero.
No me faltan muchos discos de todos los que rodean al mundo García Ferré, de a poquito los fui consiguiendo. Sólo dos o tres simples de Hijitus que –también- ya aparecerán.
Cada vez tengo más, aunque sin embargo no puedo decir que cada vez falten menos. Si esto fuera un álbum de figus ya sabría yo donde está el último. Me pasa con los libros cuando me gustan mucho, leo ávidamente buscando el final y cuando llego me entristece un poco perder su compañía. Pero en estas recorridas me doy cuenta de la enorme cantidad de discos que me falta conseguir. Por suerte…
Hasta la próxima.

2 comentarios:

Marta dijo...

¡¡ Qué bueno, Metepúa !!! Debería existir un catálogo en el que figuraran tooooodos los discos que se han editado en el país, para que te sirviera como un álbum de figuritas. También nos resultaría muy práctico a quienes queremos colaborar con tu colección, para no traerte los que ya tenés. (Tal vez en Uruguay haya otros que no conocés, ahora que le han cambiado la nacionalidad a Hijitus ...)

K.Chivache dijo...

Ya ves, el que busca encuentra y el que no... a veces también.
Lo importante es aprovechar la oportunidad.
Se podría armar un catálogo.. no es mala idea. Yo me prendo.