miércoles, 25 de julio de 2007

El mejor amigo, la mejor compañera

Todas las mañanas, en los momentos que el trabajo lo permite, escucho Dady 790, el programa que conduce Dady Brieva en Mitre de lunes a viernes de 9 a 13.
Me parece un muy buen programa, entretenido, equilibrado y en donde cada uno de los que participan aportan lo suyo.
Nunca fui de escuchar mucha radio, al menos AM. Será porque por lo general no tuve trabajos que me permitieran escuchar radio. Sin embargo envidiaba a aquellos que si lo hacían. Ese sentido de pertenencia al medio, a un programa o a un locutor o periodista.
En la facultad de periodismo me enseñaron que la radio a diferencia de otros medios es compañera del que labura. El hecho de no tener que estar fijo en un lugar para seguirla como pasa con la televisión o la gráfica, hacen que la radio pueda estar presente mientras hacemos otras cosas sin distraernos de nuestras tareas. Acompaña a los mecánicos, a los taxistas, a las costureras, a los comerciantes y a las amas de casa sin interponerse en los trabajos de ninguno.
Además la radio permite un feedback que los otros medios no. El feedback son las reacciones o respuestas que provoca el emisor en el receptor y que retroalimentan el mensaje. ¿Lo compliqué? En periodismo también me enseñaron: “no aclares que oscurece”. Lo que quiero decir es que uno lee el diario a la mañana y por más que no le guste lo que dice se lo tiene que morfar. Uno mira un programa de TV y para lo único que puede llamar es para participar en algún concurso o sorteo. En cambio con la radio uno se siente partícipe, porque la radio también necesita de ese ida y vuelta con los oyentes.
En el programa de Dady hay una sección que se llama El oyente a medida y que todos los días premia a un oyente que cumpla con ciertas características determinadas al principio del programa. Hace unos días la consigna tenía que ver con aquellas personas que de alguna u otra manera sufrían por su nombre. Ya sea por feo, ya sea por ridículo, ya sea por compartir el nombre con algún famoso y sufrir por ello las cargadas.
Yo recordé la anécdota de Chipy que comenté en una entrada anterior, aquella que terminó por modificar el nombre del dragoncito que pasó a llamarse Fufi y le valió un juicio a García Ferré y se las envié por mail.
Al rato entre tantos mensajes apareció el mío leído por Gabriela Radice, con sorpresa para mí sólo ella recordaba al personaje, y no sólo lo describió sino que cantó al aire la “Canción a Marcela” el tema más famoso del achanchado dragón que aparece en el otro simple de Chipy.
El fin del mensaje estaba cumplido, el recuerdo de Chipy en una mañana tan caliente como la de Mitre seguramente se repitió como un eco en muchos que como Radice y yo no pudimos menos que tararear la canción que está guardada en el “Disco C” de la memoria.
En este simple de hoy Chipy le canta a Gustavo, que fue elegido en su escuela como el mejor amigo por cumplir con determinadas condiciones: ser noble, alegre, solidario, justo y sincero, pero no chismoso. El tema es una “Marchinha” en donde canta las virtudes de Gustavo para haber merecido semejante honor.
No estoy seguro de que en la primaria lo chicos elijan al mejor compañero siguiendo estas virtudes, creo que por lo general el más traga, el que cuenta con los favores de las maestras, o el más cancherito es el elegido.
Sin embargo hace un año, después de 23 años nos juntamos con mis compañeros de la primaria. Y a qué no saben qué: la presencia más festejada fue la de Tati Saso. El más vago de todos, el de los problemas de conducta, el que se trompeaba con todos, el del cuaderno desprolijo ¡El Palmiro Caballasca del grupo!. Pero sin dudas el más noble de todos.
Y aquellos grandulones, algunos con barba, otros con panza, otros si pelo, sin proponernos nada premiamos esa tarde a quien se hubiera merecido el premio allá por el 83 pero al que sin dudas no se lo hubiéramos dado por no ser en aquel momento lo políticamente correcto.
Del lado B del disco el “Beat” Que linda que está la noche no aporta mucho. Los temas son de Quique Viola e Inés Geldstein y están cantados por Susana Klein.
La radio cumple entonces con el rol de compañera y el programa de Dady, al menos para mí cumple con varias de aquellas premisas descriptas por Chipy como para que lo elija como uno de los mejores.
Desde acá aprovecho para agradecerle a Gabriela Radice el recuerdo y dedicarle la entrada a ella y también por supuesto a aquellos Luis Tati Saso que hay en cada grado.
Hasta la próxima.

3 comentarios:

Marta dijo...

Metiste tu pícaro dedito en la lastimadura que tengo sin cicatrizar ... Las otras heridas, con mucho esfuerzo, puedo esquivarlas y hacerme la distraída ... "es una etapa superada"( aunque ¡¡ MINGA !!)
pero la radio ... Tuve mi programa de radio, para gente como yo, a quien le gusta la música española, la de todos los gustos, y que ama, además, la danza. A cada programa le dedicaba muchas horas de preparación, ya que yo era mi propia productora. Y gané varios premios. Pero el más grande, el más increíble, es el que cada tanto recibo de quienes fueron mis oyentes preguntándome "¿Cuándo vas a volver a la radio?". La palabra "retroalimentación" suena altisonante, desproporcionada. Pero a quienes hemos tenido la suerte de hacer algún programa de radio, es la única que nos cabe.
¿Por qué no contás que vos también tuviste tu éxito radial, eh?

gabriela radice dijo...

La radio, entre muchas otras cosas, es tambièn este lazo con el sìmbolo del infinito trazado entre los que hablamos y los que escuchamos, alternativamente.
Un còdigo difìcil de poner en palabras, pero muy cercano a la màs trillada para referirse a la radio, y que es precisamente la palabra magia.
Hablar o ser oyente, lo mismo da. Somos parte de un todo.
Yo tambièn te agradezco la dedicatoria, y me divierte saber que "criatura angelical que imaginè...etc" no fue un invento febril de una niña teleadicta.
Besos.
g.

Luis dijo...

Por lo visto no fue tu caso, pero soy de aquellos en que la radio AM era una gran coctelera de ritmos, idiomas y nacionalidades de los intérpretes, pues tuvo mucho que ver en mi formación musical y que supiera de un montón de gente que aparece en este blog tuyo. Saludos.