jueves, 14 de junio de 2007

Un momento estúpido en la historia

Cuando subí el disco del Pato Fillol recordaba el penal atajado a Polonia y la polera negra de don Ubaldo Matildo asomando debajo de su camiseta. Hoy se cumplen 29 años de aquel partido. Argentina había ido a jugar a Rosario después de perder 1 a 0 contra Italia y necesitaba revertir la imagen, esa noche vimos el partido en el enorme televisor en blanco y negro de la pieza de mis viejos. Mi abuelo Pocholo se iba de casa justo en el momento del penal y yo corrí por el pasillo para contarle que el Pato lo había atajado. Mi abuelo materno no era muy fanático del fútbol. El partido terminó 2 a 0 con dos goles del Matador y el polaco que le regaló el penal a Fillol era Denya.
Qué bárbaro, 29 años ya de aquel Mundial. Hace algunos años tuve la suerte de hacerle un reportaje a Norman Briski y él decía que en la historia de los pueblos hay épocas estúpidas, en que esos pueblos sufren cosas terribles sin ningún reproche ni reacción. Se refería en ese momento al neo liberalismo que gobernaba el mundo y que golpeaba con el menemismo en estas pampas. Pero me acuerdo que puso algunos ejemplos y entre ellos nombró el antiguo Egipto y el Imperio Romano, en los que miles y miles de esclavos aceptaban el yugo a pesar de la fuerza que suponía la cantidad. Cuando escucho el asombro ante las pirámides, por ejemplo, y alguien dice ¿Cómo es posible que hayan subido esos bloques de piedra? Me acuerdo de las palabras de Briski y me pregunto ¿Cómo es posibles que no se rebelaran?
Lo mismo me pasa al pensar en el Mundial 78.
Graciela Daleo fue una de las tres indultadas por Menem que rechazó el indulto y prefirió quedar detenida antes que aceptar que luchar por un mundo mejor era un delito que podía ser perdonado. Tengo la suerte de conocerla y tuve la suerte de charlar muchas veces son ella. Entre las tantas anécdotas que ella cuenta de su detención en el campo de concentración de la ESMA recuerda que cuando Argentina ganó el mundial, eligieron a un grupo de detenidos y los pasearon en auto por la ciudad para que vieran cómo, mientras ellos eran violados, torturados, asesinados y desaparecidos, a la gente le importaba un rábano y salía a la calle a demostrar su alegría.
El Mundial 78 y la movilización a vivar a Galtieri por la Guerra de Malvinas creo que son dos de las más grandes vergüenzas que cargamos como pueblo sobre nuestras espaldas. El miedo puede llevar al silencio, a la inmovilización, a la cobardía. Pero de ahí a salir a festejar los goles y abrazarse frente al televisor y en las calles de donde día a día desaparecía un familiar, un amigo o un vecino hay una enorme distancia.
Como he dicho varias veces el recuerdo de lo retro debe servir para rescatar hermosos momentos, anécdotas, rescatar hechos culturales y personajes que nos hicieron felices, pero debemos aprovechar también estos espacios para reflexionar sobre nuestros errores y que nos sirvan de experiencia para no repetirlos y, sobre todo, para exigir que los culpables paguen por sus crímenes. Si no, no habremos aprendido nada y seguiremos siendo cómplices de nuestra destrucción y mentores de los momentos estúpidos de la historia de los que alguna vez me habló Norman Briski.
El disco es, por supuesto, el de la marcha del mundial, aquella de los 25 millones de argentinos que cantamos tantas veces y que es imposible sacarnos de nuestra memoria. Hay muchos discos de este mundial, en lo que queda del mes voy a ver si subo otro. Hasta la próxima.

3 comentarios:

Marta dijo...

Es cierto: tu abuelo Pocholo no era fanático del fútbol, aunque entendía bastante. Eso le permitía ser del cuadro al que pertenecía el nieto con el que estaba charlando ... ¡¡Viejo tramposo y lindo!!
Y muy estúpidos fuimos muchos de los 25.000.000 de argentinos de entonces, que vivimos aquél mundial como si , en efecto, fuera una fiesta nacional. Lo doloroso fue comprender la realidad ...

Marisa dijo...

Como siempre digo,este sitio ya es un habito.No solo nos transporta a nuestra infancia ,sino tambien a no olvidar lo que fue la verdadera historia.
Siempre digo lo mismo,admiro como relatas cada vinilo,y cuanto trabajas en este sitio enseñandonos un monton de cosas y compartiendo tus colecciones.

marianart dijo...

Dura la entrada de hoy...
Yo naci en el 78. Linda epoca para venir al mundo...Y la verdad creo que no hemos aprendido nada como pueblo, como sociedad. Lamentablemente siempre nos dejamos distraer por estupideces; por banalidades. Salvando las distancias fijate que mientras miles de pibes están muertos de hambre, nosotros muy preocupados en quien sale de la casa de gran hermano. Y no te hablo de africanitos, hablo de chicos que están acá nomás.
Antes nos desparecía la dictadura. Ahora peligran las nuevas generaciones victimas del hambre, la miseria y la desocupación. Es triste nuestra historia… Un poema de Benedetti (Hombre preso que mira a su hijo) termina diciendo: “porque es mejor llorar que traicionar
porque es mejor llorar que traicionarse
llora;
pero no olvides.”
Será cuestión de pensar y reflexionar seriamente sobre nuestra historia reciente; y comprometernos, cada uno desde su lugar, para aliviar tanto dolor...