lunes, 25 de junio de 2007

¿Saben lo que estaban haciendo los milicos a esa hora?

Hace 29 años la Selección Argentina salía por primera vez campeona del mundo. Hemos hablado varias veces de las circunstancias que rodearon este mundial, pero no me canso de hacerlo. Organizado por una dictadura de genocidas que por unas horas paró de tortura, robar bebés, asesinar y desaparecer argentinos para abrazarse en el palco del monumental de Nuñez, este mundial es una de las grandes vergüenzas que nos pesan como pueblo.
Recuerdo que esa tarde vimos el partido en lo de mis abuelos maternos en aquellos viejos televisores en blanco y negro que eran como de 60 pulgadas, cuando nadie se interesaba tanto por las pulgadas.
Cuando finalizó el partido mis tíos llamaron por teléfono para invitarme a festejar con ellos. Vaya a saber por qué acepté y no fui con mis papás y mis hermanos. La cuestión es que me pegué un embole bárbaro. Mi tío pertenecía al Centro Comercial Calle 13, una avenida que no es precisamente el centro de los festejos de la ciudad, pero ellos fueron a festejar ahí junto con sus amigos comerciantes. Me acuerdo que pasaban autos tocando bocina, pero sin dudas no tenía mucho que ver con el clima futbolero que seguramente se viviría en el centro.
Algunos dicen que los festejos del 78 sirvieron como válvula de escape para un pueblo oprimido al que le estaba vedada toda posibilidad de expresión y mucho más si era masiva. Puede ser.
Cuando mis tíos me llevaron de vuelta a mi casa mis viejos y mis hermanos ya habían vuelto, cada uno con una bandera con el dibujo de Larguirucho con la camiseta y el gorro de Argentina. Ahí me arrepentí de no haber ido con ellos. Yo apenas tenía una bandera argentina con la palabra campeón en la franja blanca.
Otro recuerdo que tengo de aquel Mundial es que al poco tiempo de terminado el campeonato proyectaron en la República de los Niños una especie de resumen del torneo en colores y pantalla gigante. Mis viejos nos llevaron y fue algo maravilloso para nuestros ojos educados en escala de grises.
El disco que elegí hoy tiene que ver con otro de los grandes triunfadores de aquellas épocas: Clemente. Si bien este disco es del 82, ya en el 78 Clemente, o mejor dicho Caloi, polemizaba con el relator de los genocidas José María Muñoz, sobre si la eterna costumbre argentina de recibir a los equipos arrojando serpentinas y papeles recortados era o no una costumbre civilizada. ¡¡¡Y no lo era!!! Por eso es tan linda, porque tiene que ver con esos ritos propios de la Barbarie que regocijan el alma de los pueblos y fastidian las de los pacatos. La salida del equipo argentino fue impresionante, la imagen del monumental tapado de una catarata blanca de papeles recorrió el mundo y le dio la razón a este personaje canyengue y futbolero que se animó a polemizar con unas de las voces oficiales de la dictadura.
En un próximo disco de Clemente hablaré de la vez en que Caloi me firmó una gorrita muy especial y en circunstancias con tinte histórico. La voz de Clemente estuvo a cargo de Pedro Suero, el libro, obviamente es de Caloi y en las letras y músicas de las canciones participaron también Faruk y el Negro Dolina. Claro que, como decía, este disco es del 82, y ahí ya empezaba a respirarse cierta brisa de los aires que venían cambiando, lo que posibilitó que entre las canciones pudiera colarse el doble sentido tan característico de este personaje por aquellos años.
Desgraciadamente para un pueblo con semejante tradición futbolera como el nuestro, esta fecha que podría ser recordaba con tanta alegría a pesar del paso de los años, pasa cada vez más desapercibida no sólo por la forma en que se ganó, sino por la vergüenza que nos cabe colectiva e individualmente. Aunque seguro habrá más de un ingeniero que hoy festejó por partida doble sintiendo que esos tiempos pueden volver. Hasta la próxima.

9 comentarios:

gsNicolas dijo...

Impecables tu postura, tus recuerdos, tu memoria, tu denucia y tu reivindicación.
Y para no ser menos futbolero...
Aguante METEPÚA!!!

Marisa dijo...

¡¡Que memoria!!
Como siempre nos dejas con la boca abierta, hablas por todos nosotros.
Con respecto al vinilo,siempre lo veo en las disquerias pero no se que pasa por mi cabeza que nunca me lo traigo,y cuando llego a casa me arrepiento.Saludos.

Marta dijo...

Me acuerdo de la ceremonia de apertura de ese Mundial, por varias razones. Cronológicamente, ese día yo debía dar clases de danzas, y suspendí las clases para enojo de varias madres de mis alumnas.El lavadero del depto. que habitábamos estaba en la terraza, el lavarropas no era automático, lo puse en marcha y, asombrada por las imágenes que veía en la tele, me olvidé y se fundió el motor ... ¡¡ Lo que costó el arreglo !! Nunca había visto un despliegue tan organizado de tantas figuras en el campo de juego, jamás le había hecho caso a los mundiales así que no podía compararlo con ninguno, pero fue tan impactante que nunca ninguno me impresionó como ése. Tampoco había festejado así nada referido al fútbol (excepto cuando Estudiantes salió campeón ... y bueno, no coincidimos en ese tema), así que tanta algarabía me emocionó.
Ni en un segundo pensé en otro contexto más que en el deportivo.Después, sentí vergüenza, pero ya era tarde.
¡¡ Mire, mire qué locura, mire, mire qué emoción, tire tire papelitos, vamos Argentina que sos el campeón !!

El Metepúa dijo...

Bueno, a ver, vamos por partes. Yo por lo general no contesto los mensajes porque me parece importante que todos nos expresemos libremente. Hoy voy a hacer una esección, como diría Nimo. Si hacen click en el nombre de Nicolás van a encontrarse con un blog muy interesante, se los recomiendo, y otra que tiene sus blog es Marisa, que siempre nos lee y comparte con nosotros sus pensamientos.
Pero lo que no puedo tolerar es la puñalada trapera de Marta. Por respeto no anulo su comentario de hoy, pero ella sabe que hay cosas que no se dicen en este sitio, en el que trato de ser tan respetuoso. Espero que no se repitan comentarios o palabrotas como esa. Con respecto al episodio del lavarropas, al que yo pensaba referirme en una futura entrada, le faltó decir que hizo saltar los tapones, por lo que en medio de la ceremonia inaugural nos quedamos sin luz hasta que mi viejo, puteando en todos los idiomas de los equipos participantes lo pudo solucionar. Bueno, aclarado que está el tema, espero que tengan todos un muy lindo día.

Marta dijo...

¿A qué puñalada trapera te referís, che? No manejo esa jerga ... ¡¡ Hablá de frente, si sos tan guapo !! Y llamá a cada cosa por su nombre, y CON TODAS LAS LETRAS, ayjuna.

Pacha y Mariana dijo...

Yo naci en el 78. No tengo mucho para acotar. Pero tengo una amiga que por nacer el dia en que Argentina gano no se que partido (21/6) le pusieron Maria Argentina. Ella odia su nombre...
Metepua: el post de hoy, como siempre buenisimo!!!!

Juano dijo...

Epa che! después el desubicado qe habla de cosas que no tienen nada que ver con un blog en el que "solo se habla de discos" soy yo????? Bueno la pregunta no es solo que hacían los milícos, habría que preguntarse que hacía cada uno de nosotros en esos tiempos, algunos zafamos por chiquitos pero el resto seguro que estaba alimentando el "por algo será, algo habrán hecho". Mirando para otro lado cuando se llevaban a sus vecinos, a sus compañeros de escuela, de trabajo... Por desgracia somos parte de una sociedad cómplice que no solo se hizo la boluda durante el Mundial sino que también salió a festejar cual partido de fútbol la toma de Las Malvinas y luego se olvidó de los pibes porque justamente SE JUGABA OTRO MUNDIAL!!!!!!! El fútbol no tiene nada que ver, como dijo D10S "la pelota no se mancha". Cada uno hará cuentas con su conciencia sobre su grado de complicidad con el Genocidio. Yo no tengo recuerdos de la infancia casi, me parece recordar algo de ver "el mundial en la casa de 11" y nada mas ¿Bandera de Larguirucho???? NI idea pero ¡¡pagarías cualquier cosa por tenerla!!! ¿no?
Solo me queda recordar a Graciela Daleo quien fue sacada de la ESMA a "festejar" con otras detenidas/desaparecidas que los milicos creían "recuperadas". Ella nunca pudo creer lo que veían sus ojos, salir del infierno para ver gente festejando. Como único acto de rebeldía se animó a escrbir "MILICOS ASESINOS" en el espejo del baño del restorán y se dedicó a llorar mientras sacaba la cabeza por el techo del auto que las llevaba de regreso al infierno. Afuera la gente seguía festejando... Ah, a Graciela nunca pudieron "recuperarla" gracia´dió...!

Luis dijo...

Aquel año si los que estaban en el poder hacían abusos, los maestros que tuve en aquel año, Mirabelli y Cánaves, nescesito defenestrarlos, también lo hacían con los alumnos. Al igual que con los milicos, ni olvido, ni perdón ni reconciliación. Ahora pienso que Tarantini gritó frente a Perú ¡Esos HDP! no por los brasileños ni los italianos: TIENE QUE HABER SIDO POR LOS QUE DESDE EL PODER TRAFICABAN CON EL CIELO Y EL INFIERNO AL MISMO TIEMPO. Chau.

El Metepúa dijo...

Excelente Luis, Donde no hay justicia hay escrache.