miércoles, 20 de junio de 2007

Retro son los trapos

Hace unos días leía en el blog Retrovisor de Clarín.com una entrada dedicada a los 90’s. La primera reacción fue la del rechazo por un época nefasta para nuestro país en particular pero también para el mundo entero. La segunda reacción fue la de preguntarme si ya se puede considerar como retro la década del 90. Y creo que no.
Me parece que como esto de rescatar tiempos idos se ha puesto de moda, todo el mundo quiere participar y los más chicos, en su afán de no quedar afuera, consideran retro cosas que pasaron hace 10 años. Este Blog de Clarín está escrito por el periodista Leandro Zanoni, que tiene 30 años y a veces se le nota.
¿Qué habría que tener en cuenta para considerar que una época ya es retro? Me parece que no tanto los años cronológicos pasados entre esa época y la actualidad como los cambios que se hayan producido a nivel cultural, social, de modas, de estética, de costumbres y muchos más. En este caso, creo que no han sido tantos los cambios entre aquellos años y estos. Más que eso creo que se han ido profundizando los cambios que en lo 90 se venían vislumbrando y son cada vez más palpables las consecuencias de lo hecho y lo desecho en esa década.
Por supuesto quienes en aquellos años era adolescentes pensarán que ha corrido mucho agua bajo el puente y me preguntarán quién me dio carnet de retro. No se enojen, che, nada más lejos de mi que hacerme el viejo. Pero bueno, yo me acuerdo de aquellos años: ya teníamos computadoras, cd´s, televisión por cable, televisión basura, decepción por la política partidaria, crisis de ideologías, descrédito por la ciencia y la cultura, ya habíamos perdido gran parte de los sueños que habían comenzado en los 80 con la llegada de la democracia. Los grupos que surgieron en aquella época, por lo menos los que yo escuchaba, eran Los Piojos, Los Visitantes, Los Caballeros de la Quema, La Renga. ¿Se entiende? ¡Somos los mismos de siempre!
El 1 a 1 esbozaba la desigualdad social que hoy se escribe con trazo grueso, surgían las AFJP que hoy fracasan, la flexibilización laboral y la entrega de las empresas del estado a manos privadas, eran un preanuncio de los conflictos de hoy y se modelaba el país de hambre, injusticia y miseria que estalló en el 2001. Los indultos completaron el clima de impunidad que había comenzado con la Obediencia Debida y el Punto Final y que hoy nos dejan, por ejemplo, 9 meses sin Julio López. Y sería interminable la lista de cosas que se pueden enumerar de aquellos años. Sin embargo, creo que hoy están tan latentes que ponerles el mote de retro me suena más a aprovechar la volada que a otra cosa.
Entre tantas cosas que empezaron en aquellos años y llegan hasta nuestros días está el “Fenómeno Tinelli” Yo me acuerdo del Tinelli de los 80 por varios motivos. En primer lugar porque miraba aquel gran programa de los sábados a la Tarde que fue Badía & Cía. Donde él empezó a mostrarse en televisión, en segundo lugar porque fue el notero de cancha del partido por el ascenso en La Plata entre Gimnasia y Racing en el 84. Una especie de Tití Fernández sin tanto protagonismo.
Cuando empezó con su programa en el 90 recuerdo que fue un boom que corría boca a boca; los bloopers eran por entonces una novedad y su equipo de deportólogos simpáticos le dieron un éxito inicial que pocos auguraban y que le permitió cimentar el éxito que hoy tiene.
No miro a Tinelli, aunque eso es una forma de decir, porque está presente en cuanto programa de televisión unos se siente a mirar, pero bueno, no miro los programas de Tinelli. Simplemente porque no me gustan, no hago de esto una cuestión de principios ni una actitud militante. Sólo no me gusta como no me gustan muchos otros programas y tampoco los veo; no me gustaba cuando cargaba a la gente, no me gustaban sus cámaras ocultas, no me gustaban sus humoristas de poco vuelo imaginativo. Sin embargo casi todo el mundo habló de Tinelli en todos estos años. Bien o mal, algunos reconociendo con fanatismo que lo veían, otros diciendo que estaban haciendo zapping, pero Tinelli será uno de los íconos de esta época cuando sea verdaderamente retro y se multipliquen los blogs recordándola.
No culpo a Tinelli como hacen muchos. Creo que es el reflejo y no el culpable de una época nefasta. La fiesta del derroche en un país de pobres, la humillación al que la está pasando mal, la impunidad del poder, el triunfo de lo fácil sobre lo creativo, el todo vale por unos puntos de rating, lo individual sobre lo colectivo, el desprecio por la cultura y las expresiones artísticas porque no son exitosas, son muestras de de una sociedad y no de un programa, y eso explica por qué la persona que mejor lo interpretó fue la persona que más éxito tuvo en todos estos años.
Estos discos son de aquella época de los comienzos, Gomazo, de Marcelo Tinelli y Los Gomas del '91 y Ritmo de la Noche, con los mismos intérpretes del 92. ¿Saben cuánto dura Gomazo por ejemplo? Poco más de 18 minutos, 9 y pico por lado. Se ve que no había mucho para cantar. Los temas Gomazo, Esto se pone caliente, Vamos gomas o Chau, chau, chau serán íconos de una década terrible.
Tranquilos chicos ya van a pasar los años y podrán poner “Si naciste en los 90 miraste a Tinelli y sus cámaras ocultas, compraste en los Todo por $2, miraste Cha Cha Cha, lloraste con el “Me cortaron las piernas, te asustaste con el Y2K” Por ahora déjennos ser viejos a nosotros que crecimos en las décadas del 70 y nos hicimos grandes en los 80. Mientras tanto ¿Cuáles creen que serán los íconos de los 2000?
Hasta la próxima.

3 comentarios:

Marta dijo...

Fue Pipo Mancera, en sus Sábados Circulares, quien comenzó con las cámaras ocultas, allá lejos y hace tiempo. Eran inocentadas que a todos nos hacían reir. Como siempre sucede, cuando algo tiene éxito, las fueron complicando para llegar a la humillación del protagonista de turno.Y entonces ... ¡¡ metámosle más amarillo, televidentes !! Eso da guita, da rating, da fama, da popularidad.
Yo también lo recuerdo a Tinelli en sus inicios, un pibe lindo y simpaticón, a quien no se le puede quitar el mérito de haber sabido crecer con el consumo elegido por nuestra sociedad. Y así volveríamos al tema de las marcas preferidas por los adolescentes, al consumismo generado por las publicidades,... y a recordar, en mi caso, que eso siempre existió: yo tomaba Toddy, porque escuchaba a Tarzán por radio, me cepillaba los dientes con Binaca porque escuchaba "Las aventuras de Binaquita", mi mamá lavaba la ropa con Rinso porque escuchaba "Qué pareja", y mi papá se peinaba los tres pelos que tenía con Glostora ... porque a las 20.15 escuchaba los tangos del Glostora Tango Club.
Es un círculo ... en el que todos hemos tenido algo que ver. Y lo seguiremos teniendo.

marianart dijo...

Metepua: ¿quien te dio el carnet retro? jajaja!. Muy bueno el post de hoy. Al leer pase por todos los estados de animo: nostalgia, ira, indignacion, etc.
Yo fui a ver a Los Visitantes por todos lados, lastima que fue en la ultima epoca...
Hoy me dejaste sin palabras; pero antes de despedirme quiero saludar a Marta que es una idola, siempre me sorprenden sus comentarios...
Saludos Metepua!.

Anónimo dijo...

¿Que paso ?que no hubo entrada sobre el dia de la bandera