domingo, 3 de junio de 2007

¿Qué será de ti...?

Se va terminando un día de festejos y de brindis. La pasión hoy estuvo de fiesta y además con otros motivos además de los históricos. Por ahí deben andar brindando Nencio, Ruben, Horacio, Cola, Tori, el Negro, el Loco y tantos más. Feliz cumple Lobo.
Hacía rato que no subía publicidades. Las de hoy no son de discos sino que marcan la evolución del nuestro querido tocadiscos, aquel que se resistió al abandono y al olvido y todavía sigue dando vueltas.
Hay varias historias en mi familia alrededor de los distintos tocadiscos. Por ejemplo mi abuelo paterno desarmó su vieja vitrola para hacerse una caja de pesca con el mueble. ¿Qué estaba loco? Visto desde hoy si, pero cuántos artefactos hemos tirado que tal vez en 60 o 70 años sean venerados objetos coleccionables.
En casa de mis padres, por ejemplo, están los combinados que fueron de mi mamá y de sus padres. Uno, el más chico, es como un cajón de madera hermoso, que según cuentan usaba mi mamá cuando cuando era una niña y estudiaba danzas españolas. Después de haber estado guardado durante décadas, en algún momento quedó a la intemperie y perdió todo su esplendor. El otro es de esos muebles, que parecen una cómoda, con dos puertas que al abrirlas dejan salir el tocadiscos por un lado y una radio enorme con una cantidad increíble de bandas por el otro, y tiene también sus puertitas para guardar los discos. Sobre este, cuando yo era chico, mis abuelos tenían un medio craneo de Vizcacha, una copita de bronce o de acero con una bola enorme de mármol que con los años desapreció y lo más importante, un faro de hierro, hermoso, dentro del que vivía un piratita que a cambio de dibujos y cartitas nos regaló golosinas a varias generaciones de primos y sobrinos.
De los que hubo en mi casa recuerdo tres. Por supuesto el Winco, todavía aparece de fondo sobre su mesita de alambre grueso en varias fotos en blanco y negro de cuando éramos chicos. De él recuerdo el tubo marrón, que traía para poder reproducir los discos con agujero grande. Otra cosa que me llamaba la atención era el fierrito tan alto en el centro que permitía poner varios discos que se iban reproduciendo uno tras otro. Cuenta la leyenda que mi hermano volcó en su interior el aceite de bebé Johnosn’s y desde ese momento cualquier cantante que pasara por su púa hacía que las Ardillitas parecieran Horacio Guaraní.
Más tarde fue el turno del Ken Brown, hermoso, este ya tenía dos parlantes, de madera y era como que tenía más onda. Desapareció vaya a saber cómo ¿Vieron que lo de mi abuelo y su vitrola no era tan loco? En la década del 80 lo recuperé para pasar vinilos en mi pieza, pero después le perdí el rastro.
A fines de los 70, llegó a mi casa el primer Sistema de audio. Un compañero de oficina de mi papá viajaba seguido a los EEUU y se lo había traído, eran épocas de Plata Dulce y deme dos. A los pocos meses volvió a ir y se trajo uno igual, pero con radio reloj, mi papá le compró entonces este que tenía muy poco uso. Si no era un Technics pega en el palo. ¡Qué máquina! Reproducía Cassetes, discos y radio AM y FM. Lo más impactante, además de su diseño, era que al poner el volumen en 5 comenzaban a temblar las copas del mueble del comedor. Su sonido y fidelidad eran una delicia. Este si se dónde fue a parar y no saben cómo me arrepiento.
Finalmente, mi actual bandeja es una Technics semi profesional. Me la ofreció un compañero de trabajo porque él se había comprado una nueva pero yo no alcancé a juntar la plata para comprársela. A los pocos meses empecé a vender CD’s piratas y él me pidió una lista tan grande que me la canjeó por la bandeja mano a mano. Al principio seguro no entendía nada, creada como fue para reproducir sonidos exquisitos, pero ahora creo que se acostumbró a reproducir discos maltratados por niños de hace treinta y pico de años. Ella sabe además la importancia que tiene para este blog, aunque ya está pidiendo un cambio de púa.
Seguramente todos tenemos recuerdos de nuestros tocadiscos, como muchas otras cosas han marcado también el ascenso y la posición social de cada familia. Por eso me pareció piola este homenaje a través de publicidades de todos los tiempos. Hagan clic sobre cada imagen si las quieren ver más grandes. Hasta la próxima.

2 comentarios:

Marisa dijo...

¡¡Que bueno!!volvieron las publicidades,ya las extrañabamos.
Muy linda la nota.Saludos.

Marta dijo...

¿Me parece a mí, o te has olvidado de mencionar el ecualizador y amplificador de sonido que fabricó Mario Pedone en 1980, para que yo lo utilizara en mis espectáculos de danzas? Ese ... que seguís usando vos y que es una joya. Las inmensas torres con los parlantes siguen dando vueltas por mi casa,sólo que no puedo conectarlas si quiero preservar la integridad de mis vidrios y copas, ya que fueron concebidas para dar sonido en el desaparecido Teatro Opera de La Plata ...
Todos los otros equipos están, muy deteriorados... pero están ... ¡¡ hasta dos TOCA TOCA, que habría que hacer arreglar!!
Recuerdo lo maravillada que me sentí cuando le compré en 1979 al recordado Sr. Padín aquél equipo de música que hoy extrañás, porque me permitía poner un LP y grabarlo en un casete al mismo tiempo ... ¡¡ Cuántos recuerdos !! Y, de esos, tengo un montón ...