sábado, 30 de junio de 2007

Este nuestro mundo feliz

Una de las cosas buenas que tiene el blog retro, es que años más años menos, todos los que participamos de él transitamos de alguna manera las mismas épocas y tenemos, de alguna manera también, parecidas inquietudes.
Hace unos días comentaba, como al pasar, que había llevado a m hijo al Mc Donalds después de ver Shrek Tercero. Ayer recibí el comentario de una persona en la entrada, que me decía que no llevara a mi hijo a ese lugar, que su hijo estuvo a punto de morirse por haber comido ahí. Pueden leer el comentario en la entrada del 27.
Al leerlo recordé cuando Lanata hizo la denuncia en su programa y todos nos horrorizamos y prometimos no volver a pisar esos locales con nuestros hijos. Y el tiempo pasó y de a poco volvimos. Yo recuerdo que al principio le compraba a mi hijo el tostado, pero en un tiempo cedí a sus pedidos y volví a permitirle comer hamburguesas.
Cuando lo pienso me parece increíble. Como decían Los Piojos vivimos en una sociedad en que “La muerte es una cuestión de suerte”.
Esto me llevó a pensar en algo que me está rondando la cabeza desde hace rato, cuando empecé a recorrer estos blogs y foros retro y es el tema de la educación emparentado con la comparación entre la infancia de ahora y la de antes.
Como decía al principio, más allá de las diferencias de edades todos tenemos similares inquietudes. Algunos somos padres, otros están en eso, otros son abuelos, los hay docentes y tíos, pero casi todos tenemos cerca un niño.
Me refiero a que la gran mayoría de los que participa en estos blogs, aunque también lo noté en charlas con amigos que están en la misma que nosotros, repite frases como “todo tiempo pasado fue mejor” “en nuestra época se venía menos tele y se estaba más en la plaza” “antes los chicos jugaban a la pelota y andaban en bici y ahora se la pasan en la computadora” “Ahora a los 10 años ya quieren el celular” “la culpa es de lo que se ve en televisión” y puedo hacer una lista larguísima.
Y la verdad si bien casi todas son descripciones de la realidad, me parece que no se centran en el verdadero problema o en las verdaderas diferencias entre aquellas y estas épocas.
Los chicos reproducen, como siempre lo hicieron, la sociedad que los rodea. Recordemos cómo era hace 30 años, la sociedad. Los padres trabajaban fuera de su casa sólo el tiempo necesario, volvían y tenían tiempo para compartir. Podían llevar a sus hijos a un parque, volver, tomar mate, leerles un cuento, bañar a los chicos, mirar el noticioso, cenar e irse a dormir temprano. Ellos vivían sin urgencias los chicos vivían sin urgencias.
Además el imaginario colectivo te llevaba a pensar en que en el mejor de los casos eras doctor, o si no aprendías un oficio. Ahí andábamos todos, con nuestros precarios juegos de médicos y nuestros martillos y serruchos de madera jugando a ser adultos. ¿En qué difiere esto con los niños de hoy? En un mundo en el que todo pasa por una computadora los chicos juegan con computadoras. Juegan a ser grandes, como jugábamos nosotros.
El encierro es también engañoso. No son los chicos los que prefieren estar encerrados todo el día a corretear por una plaza. Es que ya no existe la vida al aire libre para nadie. Otra vez las urgencias, pero también la inseguridad de la calle, no ha llevado a recluirnos. Aunque también es cierto que los mismos que hoy se espantan porque los chicos están adentro y enarbolan la bandera del juego callejero, antes hubieran señalado como mala influencia para sus hijos al vecinito que “se la pasa todo el día en la calle”. ¿Se acuerdan de esa frase?
Y ya que hablamos de violencia salto al tema de la influencia de la televisión. Todos los males de la sociedad se le achacan a estas repetidoras de casi 54 cm. Si los chicos hablan mal es por lo que escuchan en la tele. Si los chicos hablan de sexo es por lo que pasan en las telenovelas, si los chicos andan a los tiros es porque ven violencia las 24 hs. Y es por eso que después la sociedad es tan violenta, y hay tantas muertes, y tantos robos ¡Y se ve cada cosa que antes no se veía, mire!
Mi inclino a pensar que la tele, la computadora, los celulares son meras herramientas de este mundo y no causales de desgracias. Siempre recuerdo cuando a los 8 o 9 años me regalaron mi primera calculadora y se armó el debate sobre si eso iba a atrofiarme la mente. Y hay muchos que aun hoy sostienen eso. Malas noticias amigos. La generación que creció usando calculadores para sumar en vez de dedos y bolita de madera, es la responsable de los avances científicos y tecnológicos que dieron vuelta el mundo en estos años. ¿O ustedes creen que Bill Gates y sus muchachos sacan una lapicera de su oreja para hacer cálculos?
Me pasé de mambo. La entrada de hoy es larguísima. Por suerte es sábado y todos tienen más tiempo para leerla.
Lo que quiero decir en definitiva, es que debemos dejar de llorar por los tiempos idos, que la tele en blanco y negro no era mejor que la color, que el sonido mono no era superior al 5.1. Que las plazas siguen existiendo así como se siguen fabricando pelotas. Que si las nenas usan Barbies y no bebotes es porque el rol de la mujer cambió y ahora las mujeres son, quieren ser, y se les exige que sean lindas, elegantes y exitosas antes que amas de casa abnegadas (aunque esto lo tienen que hacer también) y si los nenes reemplazaron las ametralladoras de plástico y los soldaditos por los juegos virtuales no es porque son más violentos sino porque las guerras se hacen por computadoras, apretando un botón y se siguen por la tele.
Lo que perdimos son las cosas simples que nos permitían ser más felices. La solidaridad, el respeto por los mayores, el disfrute de los menores, el placer de la charla, el tiempo para la lectura o la buena música, el aprender lo que nos guste y no lo que nos sirva para engrosar el currículum, el goce del deporte por el juego y no por la competencia. Y en eso creo que tenemos que ejercitar a nuestros hijos. Me parece que los vamos a dañar si le quitamos la tele, la computadora, los jueguitos o los celulares. Ellos deben prepararse para avanzar en el mundo en el que les toca vivir, es nuestra responsabilidad que ese mundo sea mejor.
Hay una canción de cuna que Lalo de los Santos escribió a su hijo que dice “Querer cambiar el mundo va a ser duro, por favor inténtalo, no te canses nunca. Yo mientras tanto seguiré intentando ese camino por los dos”
Ahora si, vamos a lo nuestro. ¡Ja!Elegí estos dos discos en mi afán de voltear el mito anti televisión y dejar de culparla de los males que ella sólo refleja.
El primero, Enganchados de la TV por lo elocuente de su tapa. Son 44 fragmentos mal tocados por cierto de distintas canciones y bandas de sonido de las series más famosas de los 70 y 80. El segundo, Este es mi mundo, mi amigo el mensajero de Los Traviesos con Horaco Malvicino y orquesta, tiene su historia. Me lo compró mi mamá en Berisso una tarde en que mis abuelos nos llevaron en su fiat 600 a comprar discos que ella necesitaba para sus clases de danzas españolas y desde esos años lo tengo. Ahí entre tantos temas está el tema A ver la tele que dice “cuando salgo del colegio veo la tele, que a la vez nos educa y entretiene... con un vaso de leche y medias lunas a la tele no la cambio por ninguna" que también cantaba el Topo Gigio y “Este nuestro mundo feliz” que dice Nosotros los chicos somos la alegría que nace en la tierra todos los días (…) Por eso andaremos por las plazas, iremos a cada casa a decirle a los mayores no sean tan serios señores que la vida es felicidad…”
Perdonen por lo extenso de la entrada de hoy. Pero es un tema que me preocupa y no creo que haya mejor forma que el debate entre gente cercana para sacar conclusiones. Y tiene razón nuestro amigo, cuidemos a nuestros chicos, que no coman hamburguesas de Mc Donalds.
Hasta la próxima..

5 comentarios:

Disco C: dijo...

Hace rato estoy pensando que escribir y no encuentro las palabras; será que ya las usaste todas, mejor dicho estoy totalmente de acuerdo con vos.
Los tiempos cambian y uno cambia y seria ilógico no aprovechar “bien” todas las posibilidades por ejemplo “tecnológicas”, que nos brindan este siglo.
El otro día mirando vidrieras con mis hermanos, se me puso a charlar una viejita. Hablamos un rato y al despedirnos mi hermana me dijo:_Que vieja pesada!!!! Yo le dije que no era pesada; seguramente tenia la necesidad de charlar un rato, aunque no nos conociéramos.
La señora tenia tiempo; el “tiempo” que te da ser mayor. Y nosotras estábamos apuradas por llevar a mi hermanito a Mierdonals a buscar una “cajita feliz”…
Metepua me pasa lo mismo que a vos; y me mortifica no encontrar una solución.
Mariana

Marta dijo...

¡¡Qué bolonqui, Metepúa, dejar un comentario !! Sería mucho más largo que tu entrada.Cuando la tele no existía aún, mi papá me hizo una casita de material, para que jugara con mis muñecas. Tenía todos los ambientes, y allí me reunía con mis amiguitas a jugar "a la mamá" y "a las visitas".Hacíamos "comiditas", y esos juegos nos prepararon para el futuro real, el que no ha cambiado, porque las mujeres seguimos realizando aquellas mismas tareas. Cuando crecí un poco, la casita se transformó en "la escuela": un pizarrón, mis amigas y las muñecas como alumnas.Y eso me preparó para lo que al final fui: una mamá, un ama de casa, una maestra. Y para todo usábamos la imaginación.Nada se nos proveía desde afuera, hacíamos lo que inventábamos, imitando lo que veíamos pero agregándole nuestros propios ingredientes. Y escuchábamos la radio, y te apuesto lo que vos quieras a que ninguno de los de mi época imaginamos el bungalow de Tarzán de la misma manera.Y nos leían y leíamos, y nos hacíamos nuestras propias películas. Y aprendimos las tablas de multiplicar y a dividir por dos, tres cifras, con decimales, y la regla de tres simple y la compuesta. Y eso nos ayudó a usar las neuronas.
No está mal que los chicos utilicen la tecnología, que avancen, que se capaciten, al contrario, porque si no el mundo se los va a devorar.No estoy de acuerdo con que aprieten botoncitos y tengan todo servido.Lo que creo que los adultos debemos hacer es seleccionar qué darles. Y a veces eso da mucha fiaca.Pero es otro tema ...

El Metepúa dijo...

Buenísimo, se abrió el debate. La entrada de hoy era para eso.
A ver Marta...
¿Cómo que nada se te proveía de afuera? ¿Y qué eran entonces la casita, las muñecas, los muebles de madera que hizo Papi? No tenías PC, Play Station y Tv ¡¡¡Porque no existían!!! Si no las hubieses tenido.
Hasta donde se tenés un nieto que pasa de la tele a la PC, de la PC a la Play, de ahí a los muñecos de las pelis que ve en DVD, y tiene una imaginación privilegiada sin haber escuchado nunca Tarzán por radio.
¿Vos crees que si hoy aislamos a un chico, le damos un mecano, una grabación con radioteatros y le decimos que a los chicos los trae la cigüeña en el futuro será mejor que otro que tiene acceso a la información a través de Internet, TV Color y todo los adelantos tecnológicos? Huuummmmmmm...
Recordemos que rodeaba en su niñez a los Videlas, los Menem, los Bush y por ahí llegamos a la conclusión que en realidad los que destruyeron el mundo son los que aprendieron regla de 3 compuesta contando con los dedos y se imaginaban los bungalow todos distintos. Y quizas entonces nos replanteemos que aquel pasado que añoramos en realidad es el que nos dejó este presente que sufrimos y el futuro que tanto nos aterra y no nos animamos a cambiar. Insisto en recuperar el pasado para construir un futuro mejor.

Marta dijo...

No seas jodido, Metepúa ...Tu hijo, mi nieto, tiene la play station dos (ni siquiera sé si se escribe así), juega con los jueguitos en la computadora, pero cuando va al baño o se acuesta pide que le inventemos cuentos de Scooby Doo. Y yo "todavía" le hago JARABALUA. Y no sé si "todavía" se lo cree, pero busca aún en algún rincón, lo que mis "PODERES" hacen aparecer. No se contenta con lo que le podemos leer, nos exige imaginación.Y desarrolla su propia imaginación, porque si nota que el rumbo del cuento que uno (adulto) le va dando, se torna aburrido, sugiere cosas para que sean más entretenidas.
Yo rescato, recupero, mantengo en pie, a mi infancia.La de la radio.
Con un papá marino que me hizo creer que era bucanero. Poniendo los zapatos a los reyes magos,imaginando que la cigüeña me dejó colgada en el pararrayos del instituto médico platense, llorando por no aprender la tabla del siete, preguntándome hasta el día de hoy para qué cornos sirve saber el teorema de Pitágoras, y amando hasta lo indecible todo lo que signifique inocencia, juegos y juguetes.Yo no debato, porque mi infancia fue la mejor.Y si yo no hubiese tenido la que tuve, ¡¡ vamos a ver si serías Metepúa !!
¡¡ Y con vos no discuto, habráse visto insolencia !!

Del Rio Rec dijo...

Vamos por Partes:
Tema Mc Donalds.
Si bien todos los que teniamos hijos nos asustamos con el tema hamburgesa, varios han vuelto a darles a sus hijos nuvamente los big mac y esas cosas. Ahora la irresponsabilidad de los padres puede hacer que ocurra otro hecho de las mismas caracteriscas. Se nos puede MORIR un hijo, sobrino, o nieto, porque por un juguetito?. Los chicos van a los locales de comidas rapidas por los juguetes, no por la comida. Asi despues ocurren los hechos, en mi caso despues de lo sucedido en Mc Donals jure nunca mas una hamburguesa, y todavia lo sigo cumpliendo, cada uno tiene su opinion y no TODOS volvimos y nos olvidamos, porque los chicos los que quieren son los juguetes asi que las hamburguesas se las come uno que es grande y en mi caso no se la doy a mi hijo, sino tendria un puñal en el pecho toda mi vida.
2º Tiempo Pasado:
Sin duda se vivia de otra manera.
Los avences tecnologicos son buenos, pero aveces nos sobrepasan.
Sin duda el exceso de PC y Juegos tipo playstation generan un monton cosas, entre ellas la obesidad. Los chicos ya no hacen ejercicio, como por ejemplo, correr, andar en bicicleta, jugar a la pelota, etc, mas allá de la inseguridad, porque prefieren la PC y la play. Sin duda antes se vivia sin tantas complicaciones y era todo mas familiar y esa era porque habia mas plata, y se vivia mas tranquila. Hoy gracias al marketing y otras tantas cosas modernas te venden de todo y consumis aunque no te des cuenta. Como por ejemplo: Celular, cable, peliculas, juegos etc.. Antes todo eso no habia y por eso no gastabas, pero ahora la misma influencia de todos lados hace que vos consumas y gastes, y eso hace que trabajes mas para cubrir gastos y eso hace que los tiempos que estemos con nuetros hijos sea menor, no se si alguien comparte lo que digo.
Vos decis " Lo que perdimos son las cosas simples que nos permitían ser más felices. La solidaridad, el respeto por los mayores, el disfrute de los menores, el placer de la charla, el tiempo para la lectura o la buena música, el aprender lo que nos guste y no lo que nos sirva para engrosar el currículum, el goce del deporte por el juego y no por la competencia. Y en eso creo que tenemos que ejercitar a nuestros hijos. Me parece que los vamos a dañar si le quitamos la tele, la computadora, los jueguitos o los celulares. Ellos deben prepararse para avanzar en el mundo en el que les toca vivir, es nuestra responsabilidad que ese mundo sea mejor"....
A nuestros hijos no los aislemos, pero sin duda todo tiene que balancerase y que nuestros hijos jueguen con soldaditos, muñecas, autitos, etc. Que tengan Imagición al estar jugando con los juguetes y que pierdan el poder de asombro, yo pienso que de apoco esta perdiendo. Y con respecto a la Tele, Sin duda la de antes era mejor. Habia mas respeto por los chicos, ya sea en las tandas como en los progrmas. Hoy se cambio la creatividad y el buen gusto por $$$. Tambien te das cuenta en los discos, antes escuchabas las orquestas con intrumentos reales que acompañaban a los artistas. hoy solo son sintetizadores y teclados, todo eso para abaratar costos y facturar mas. Con tal de q se facture todo sirve, asi estamos, con chicas que se embarazan prematuramenente, se drogan como si fuera algo común, se estan excediendo los limites demasiado, y otras tantas cosas que nosotros a esa edad no haciamos. Por eso me quedo como se vivia antes.
Sin duda hay cosas de cuando eramos chicos eran buenas y se perdieron ya desgraciadamente, y hay otras que son bienvenidas. Pero mantengamos equilibrio para hacer que nuestros hijos sean los que quisieron nuestros padres con nosotros, buenas personas simplemente eso, buenas personas.

Saludos
Perdon por lo extenso.
Sin duda Metepua todo un tema y se abrió el debate.