viernes, 4 de mayo de 2007

Volvemos remendados

Bueno, a juzgar por la cantidad de visitas parece que la Menuditis de ayer era una enfermedad bastante grave pero a la vez bastante común. A partir de ahora ya lo saben, cuando quieran que su sitio reciba muchas visitas escriben sobre Menudo y se aseguran un buen número de comentarios. Me alegra mucho que haya sido así porque como dije varias veces este lugar no tiene sentido si no hay un ida y vuelta con los que lo visitan.
Un poco repuesto ya, me decidí por mostrar este disco de Pipo Pescador. Los que leyeron las entradas más viejitas, ya saben que Pipo es uno de mis preferidos. Es dueño de una de las mejores poesías para niños de nuestra época de infancia, pero además de eso incita a la rebelión, a no quedarse quieto, a quejarse y manifestarse contra lo que nos molesta. Y eso me parece muy valioso. Sobre todo cuando está dirigido a personas a las que todo el tiempo le decimos lo que tienen que hacer “Porque si” “Porque yo lo digo” “Y si no lo hacés te quedás sin jugar” “Y basta”.
Cuando estaba dando mis primeros pasos como padre me regalaron un señalador con una frase que decía algo así como que dos cosas se debían dar a un hijo, alas y raíces. Y por ahí pasa la cosa me parece, aunque a veces sea tan difícil. Y por ahí también pasan las enseñanza de gente como Pipo Pescador o María Elena Walsh. A un niño que no ame lo suyo, que no respete su historia y a sus mayores le va a costar ser feliz. Pero un niño al que no se le de libertad nunca va a desarrollar la rebeldía necesaria para poder defender aquello que le enseñamos a amar.
Ojalá la generación que estamos criando pueda mamar ese amor por lo nuestro, pero sepa también individualizar a sus verdaderos enemigos y desarrolle la capacidad y la creatividad necesarias para defenderlo.
Volviendo a este simple amarillo editado por RCA Victor en 1972 y por si no alcanzara con las letras de Pipo, cuenta además con el acompañamiento de Mike Ribas y su orquesta. Y para muestra de lo que digo les dejo la poesía de la Marcha remendada, el lado B de este hermoso disco. Hasta la próxima.

Yo soy un niño
Yo soy un niño
No soy un motor
Dame mi vaquero
que tiene un remendón
Que yo lo quiero
así medio viejón.
Con esta ropa nueva
Yo no puedo jugar
Se mancha enseguida
La tengo que cuidar
Dame mis revistas
Las quiero recortar
Para llenar mi cuarto
De mil colores más
Yo veo que florecen
Las flores del balcón
Y siento que son mías
Como es esta canción.
Dame una manguera
Para poder bañar
Las plantas que en mi casa
Plantamos con mamá.
En el verano a veces tengo frío
En el invierno a veces calor
Nene: te estás ensuciando todo el pantalón
Si juego con la tierra
Mamá se va a enojar
Me dice que estoy sucio
Y me lleva a lavar
Con el oso de cuerda
Yo no puedo jugar
Se rompe enseguida
Lo tengo que guardar
Dame un papelito
Que quiero dibujar
Las cosas que me gustan
Y me hacen alegrar
Yo tengo en el bolsillo
Tapitas que junté
Semillas de zapallo
Y un barco de papel.
Dame un barrilete
Lo quiero remontar
Y regalarle al cielo
Un pajarito más
En el verano a veces tengo frío
En el invierno a veces calor
Yo soy un niño
Yo soy un niño
No soy un motor

2 comentarios:

Marta dijo...

¡¡ Cuánta razón tenés !! Todos los padres cometemos los mismos errores ... ¡¡hasta que nos convertimos en abuelos !! Ahí sí que remendamos errores, y agujeros en pantalones y buzos que, supuestamente, "son para salir". Hasta el mismísimo Joan Manuel Serrat lo reconoce ... "deja ya de joder con la pelota". Creo que en mi época era aún peor: las nenas teníamos muñecas "de adorno", que eran las más lindas y paquetas. Con esas no se jugaba. A lo sumo, podíamos sentarnos con ellas en la falda, en el umbral de la puerta de calle. Ni qué hablar de protestar una orden paterna: era sí o era no, y no se nos ocurría preguntar el por qué. Así, aprendíamos a mentir con una perfección increíble.
Pero bueno, la vida siempre da una segunda oportunidad: la de malcriar a nuestros nietos y, sin olvidar los límites, permitir lo que antes no hicimos ...
Encantador Pipo Pescador ... ¿Cómo habrá sido con sus propios hijos? ¿Los habrá obligado a tomar la sopa? ¿Cómo será con sus nietos?

Marisa dijo...

Realmente es un lujo,entrar todos los dias a este sitio,es increible como escribis y detallas cada vinilo,este simple nunca lo vi.. por DIOS ¡¡¡cuantos me faltan para mi coleccion!!!...