viernes, 18 de mayo de 2007

Los cuentos, de Evangelina a Palito

Dicen los que estaban, que no es mi caso, que fue un acontecimiento nacional, que el país estaba paralizado por la boda, que el changuito cañero y cafetero y lustra botas se casaba con la joven y bella actriz y que ello paralizaba la atención de todos. Cuentan también que la ceremonia fue transmitida por Pipo Mancera que logró un pico de rating de ¡¡¡82 puntos!!! (Ja. Morite de la envidia Tinelli). Y que el diario La Nación vendió, por la cobertura del hecho 400 mil ejemplares.
La boda fue hace poco más de 40 años. Y estos discos son de aquella época. Uno puede imaginarse a Evangelina sentada en el centro de la habitación rodeada de toda la prole y por qué no de su sobrina Luli, pasando las hojas de libros, imitando voces, haciendo ademanes y poniendo caras para despuntar el vicio de actriz, profesión que dejó de lado “por amor y para atender a su familia”. Recordemos que por aquellos años era entre otras cosas Jacinta Pichimahuida.
En el primero de los discos, el de los cuentos de Walt Disney, Evangelina Salazar narra Pinocho, Blanca Nieves, Peter Pan y Cenicienta. El disco no tiene fecha visible , aunque seguramente es de la década del 60, es monoaural y fue editado por RCA Victor, el sello del perrito.
El segundo, también editado por el mismo sello contiene en la contratapa una carta de María Elena Walsh que fue escrita en 1967, en los bosques de Gulubú, República Argentina. En él con música de Palito Ortega, Evangelina Salazar narra 6 cuentos de María Elena Walsh “y lo único que saben con seguridad (Palito y Evangelina) es que van a sentirse muy felices cada vez que ustedes escuchen, coreen, bailen y repitan con ellos las juguetonas vueltas de este disco”.
Después vinieron el viaje con larga estadía en Miami, el fracaso de la presentación de Frank Sinatra, las películas para la dictadura de las que un participante del Blog hablaba el otro día, los ladridos de Emanuel, las producciones de Sebastián, las curvas de Julieta, los desnudos de Luli, la gobernación de Tucumásn en épocas del menemismo, las lágrimas en el programa de Susana y montones de hechos más que tuvieron que ver con el Clan Ortega.
Sin embargo estos discos nos quedan como recuerdo de una época en la que todavía había tiempo de sentarse a leer y a escuchar un cuento que hablara de elefantes, de muñecos de madera, de princesas rescatadas o tortugas paseanderas. Un tiempo en el que lo importante tenía más valor que lo urgente, una voz dulce cautivaba más que una explosión de colores o un combate ninja. En el que, por qué no, un casamiento era más noticia que un divorcio o una infidelidad. Un tiempo, en fin, en el que era más fácil pensar en un futuro feliz para todos.
Para terminar les dejo parte de la carta de María Elena Walsh: “lo importante es que las historias no se terminen aquí. Que ustedes mismos puedan imaginar cómo siguen e inventar hazañas para contarles a los amigos.”
Hasta la próxima.

3 comentarios:

Marisa dijo...

¡Que cholulo!cuanto sabes de farandula.
Este vinilo lo consegui hace un tiempito y es muy lindo,el segundo nunca lo vi,¡¡otra reliquia!!.
Saludos.

Marta dijo...

¡¡ Y cómo se siguió de cerca ese noviazgo y ese casorio !! Los canales de TV (por supuesto, todos de aire) daban cuenta minuto a minuto de cada paso que daban Palito y Evangelina. Se promocionaron hasta los detalles más estúpidos de los preparativos del casamiento, y no creo que nadie haya dejado de ver la boda (lo mismo pasó con la de Violeta Rivas y Néstor Fabián, algo después)Se publicaba todo sobre su luna de miel y el nacimiento de los primeros hijos (después ya no, porque se hizo costumbre ...)Es que Evangelina siempre tuvo ese aire virginal (que aún conserva después de 6 hijos y no sé cuántos nietos, pero que ya pone nervioso)y él era el extraordinario e inexplicable suceso de la juventud.Además, en esos tiempos todavía podíamos acaramelarnos con historias ajenas ya que no nos distraía demasiado ningún despelote nacional, mundial, ciudadano o pueblerino como ahora, o bien, si nos preocupaban, manteníamos el romanticismo como arma de defensa.
Te hago una pregunta: a esta altura ¿no resulta empalagoso escucharla a Evangelina contar cuentos?

Marta dijo...

En otra entrada preguntabas acerca del horario de protección al menor. Todo es según el color del cristal con que se mira ... Actualmente no existe, porque durante todo el día se aborda temas y se dice barbaridades, así como se muestra imágenes, que los chicos no deberían ver ni oir. Pero hilando más finito: siempre se dijo que el horario de protección al menor "finalizaba" a las 22, aunque viéndolo desde otra óptica se podría decir que comienza a las 22, ya que a partir de esa hora deberíamos proteger a los chicos de los programas para adultos. ¿Se entendió algo de lo quise decir ????????????