lunes, 28 de mayo de 2007

¡¡¡Gracias a todos!!!!

¡Qué bárbaro! no lo puedo creer, cumplimos 100 entradas. Cuéntenlas si no me creen. Los que me acompañan desde el primer momento, cuando subí el popurrí de imágenes que pueden ver más abajo, deben tener la misma sensación de sorpresa que yo.
Es que son muchas. El 100 es un número tan grande y tan redondo que asusta. Cuando empecé a escribir no tenía muy en claro lo que iba a pasar con este Blog. En realidad no era un visitante asiduo a otras bitácoras así que no sabía cómo funcionaban. Por suerte algunos conocimientos de diseño WEB me ayudaron a armarlo y el resto fue puro cariño.
Hay cosas que uno sabe en la vida pero no las dimensiona hasta que no las vive. Desde la más importante, como lo inconmensurable del amor por los hijos, hasta lo más insignificante. En el medio de todo ese abanico está por ejemplo la llegada de Internet. Es de necios negar el poder de este nuevo medio de comunicación, aunque todavía hay quien lo hace; pero hasta que uno no experimenta esa llegada no alcanza a comprenderla del todo.
Realmente empecé esta forma de comunicación con un fin dentro de todo egoísta o egocéntrico, como era el de mostrar mi colección de discos. Los que me conocen o me han leído saben que no soy sólo coleccionista de discos infantiles. Mi colección abarca todo aquello que tiene que ver con mi infancia, o si se quiere con la infancia de aquellos argentinos (digamos de ciudad) que crecimos entre fines de las década del 60 y principios de los 80. Siempre digo que mi infancia abarca desde que nací, en abril del 71, hasta diciembre del 83 en que terminé la primaria. Es decir de He Man para atrás dejando afuera al amo del universo.
Sin embargo, a poco de empezar en esto me di cuenta que había cosas anteriores que se relacionaban con mi infancia, así como había otras más recientes que también la abarcaban. Un muñeco de goma Rayito de Sol de los 60, un robot japonés de chapa de la misma época un Topo Gigio del 85 o una revista con Titanes en el Ring del 88 eran sin dudas objetos para atesorar. Y entonces comprendí que la colección, en mi caso estaba más ligada a lo sentimental que a lo cronológico.
Con los discos me pasó lo mismo y se ve reflejado en este blog en muchas de las cien entradas. Pero lo que este blog le agregó a mi colección fue el intercambio de experiencias y emociones. Y ahí es donde tiene verdadera dimensión la sorpresa ante algo tan grande como Internet. Más allá del enriquecimiento de relaciones anteriores a estas páginas, he conocido en estos meses a gente de lugares muy distintos que a través de sus comentarios me han hecho sentir que este blog que arrancó como algo mío, podía ser algo importante para mucha gente.
Alguien me dijo una vez que uno escribe para los demás, y que cuando pone algo en un papel (en aquella época había muy pocas computadoras) ya no le pertenece y es de la gente que lo lee. Y algo de eso debe haber. El mapita que está a la derecha y que nos botonea día a día cuántos entraron y dónde estaban al momento de hacerlo no deja de sorprenderme. Por supuesto la mayoría son de Argentina, pero también los hubo de Perú, de México, de Puerto Rico, de Uruguay, de España y hasta de Suecia, Inglaterra, Portugal, Qatar y Korea. Algunos me dijeron que se habían emocionado al recordar momentos de su infancia, otros se animaron a contar sus experiencias y hasta escribir sus propias notas y varios colaboraron desinteresadamente con mi colección. Otros dejaron sus comentarios y felicitaciones y todos han sido muy generosos conmigo.
El disco de hoy está relacionado con todo esto. No había puesto nada todavía de Parchis hasta ahora, simplemente porque el boom de los ludos españoles me agarró ya grandecito y siguiendo los gustos musicales de mis primos más grandes. Por aquella época empezaba a escuchar a un grupo nuevo, que de incomprendidos pasaron a ser los Beatles argentinos eran épocas oscuras y Charly se animaba a engañar a los censores con la magia de su poesía para que no se dieran cuenta todo lo que decía, por ejemplo, Canción de Alicia en el país.
Sin embargo, mi hermana, que en poco más de un mes nos regalará la enorme dicha de Lucía, era fanática de los galleguitos. Y entonces los discos sonaban todo el día en casa, y el niño rebelde que había dentro mío luchaba por no desaparecer y bailar En la Armada, o la canción de los pajaritos o dejar espacio a nuevas sensaciones y enamorarse de Yolanda. (¡Qué linda era!) Y ahí también marchábamos a ver las películas todos los chicos del barrio, y recuerdo aquella del mago ladrón con su valija de doble fondo para llevarse mercadería de las góndolas de los supermercados o la del inventor invisible.
Los Parchís eran 5 amigos de verdad, pero también eran lo que nosotros queríamos ser. Un barra de pibes que se despedían de la infancia, que vivían aventuras, tenían mucha libertad y hacían lo que les gustaba hacer ¡Y no tenían a los papás controlándolos!
Este disco del 81, que por ser un simple es bastante raro de encontrar, tiene entonces el Cumpleaños Feliz de Parchís, que si bien no trascendió en el tiempo como el Feliz en tu día de los Payasos españoles tuvo también su momento de gloria y está muy bien para nuestra celebración de hoy.
Los años pasaron. Aquellos chicos que fuimos tenemos otras obligaciones, menos tiempo libre, algunos sueños truncos y en algunos casos más panza y menos pelo; pero si podemos encontrarnos acá y en otros sitios similares como lo hicimos en estos últimos cien días seguro aquellos pibes seguirán soñando y sonriendo como hace 25 o 30 años. Infinitas gracias a todos por su compañía. Hasta la próxima.

11 comentarios:

Marisa dijo...

¡¡FELIZ 100 ENTRADAS!!
Gracias por compartir con todos nosotros tus alegrias,bajones y anecdotas.
Esto para mi no es un simple blog,es como el libro gordo de petete,¡¡siempre nos enseñas algo!!
gracias por todo.¡¡Y que sean millones de entradas mas, hasta que escribas el libro..bueno chau no molesto mas.. ¡¡FELICIDADES!!

Marisa dijo...

En este momento hay una persona en linea desde alemania...¡¡FELICITACIONES METEPUA!! Estas llegando lejos.

Marta dijo...

¡¡¡ VAMOS A COMER LOS ÑOQUIS DE MAÑANA A FECHORÍA, HOY !!! Y no me contestes "Savoy, savoy"... Metepúa, 100 entradas son muchísimas, sin haber declinado nunca, con el mismo respeto por todos nosotros, con el mismo amor por tu colección, siempre investigando para brindarnos más y más.
¡¡ Me siento tan orgullosa de estas 100 entradas y de tantos lectores como si yo tuviera algo que ver !! ¡¡ Que sigan los éxitos, y dale, dale, dale ...!!

Juano dijo...

¡Que suerte haber sido siempre el distinto de la casa!!! Mientras que en esa época unos compraban discos de Cantaniño y otras de Los parchis, yo le pedía a mi mamá que me comprara el de La Vecindad del Chavo... De "los otros" solo se acuerdan los nostálgicos, mientras que el Chavo sigue siendo récord de rating a 30 años de haberse hecho!!!!! Recuerdo también lo que sufría cuando había que ir al cine a ver a esos nabos y como yo era chiquito no había donde dejarme y me llevaban obligado... Y bueh, "como dijo la naranja: son los gajos del oficio"!!!!!!

Mari dijo...

FELICITACIONES por los 100!!! yo sé que los torturaba con los Parchis en mi infancia,y cómo me enojaba cuando me cargaban por escucharlos...y aunque no lo puedan creer todavía me engancho cuando pasan alguna de sus películas por volver,SERÁ HEREDITARIO esto de la nostalgia por las cosas de nuestra infancia?seguramente hermanito,no? te mando un beso,muchas felicitaciones y a bancarse dentro de poco la música con la que te va a torturar Lucía...

Leo dijo...

Ante todo felicitaciones por las 100 entradas. Ya te dije alguna vez por mail, que es el primer blog que veo que brinda algun servicio. Ademas de haberse convertido en la sana costumbre matinal de entrar a ver que publicaste.
Para agregar algo a esta nota, recuerdo que Los Parchis fueron para mi el momento de quiebre entre la infancia y la adolescencia. Cuando salieron, me enloquecieron y pedi el disco, poster, gorro, vincha y bandera. Pero claro, cuando salio el ultimo disco y me lo regalaron, me acuerdo una especie de verguencita como diciendo, si esto me gusta"ba", pero si mis amigos se enteran de esto me van a gastar de por vida!
Aparte ya habia sucumbido a los encantos de los 4 de Liverpool, y eran totalmente incompatibles!!!
Sin embargo, hace un tiempo, le rescate a mi suegro una vieja bandeja Ken Brown y cuando saco sus discos aparecio uno de Los Parchis que era de mi mujer. Pasadas las risas y gastadas mutuas, fue impresionante darse cuenta hasta que punto uno tenia grabado en la mente hasta el mas minimo arreglo musical, o sea que uno no escuchaba, sino que absorbia el sonido! Fue, al final, un placer volver a escucharlo.
Un saludo para todos.

Anónimo dijo...

Yo me voy a remontar a la prehistoria, pero desde el viernes tengo un simple de 33 rpm con los mambos de Pérez Prado. Se habían puesto de moda , por los años 62 -64 del siglo pasado. La mayoría de tus lectores no existían.Nos moríamos para que los chicos nos sacaran a bailar en la confitería del chalet del Club Universitario de La Plata. ¡Otra que "BAILANDO POR UN SUEÑO"! Te felicito por tener visitantes de tu blogg pertenecientes a tan distantes lugares del mundo. Se debe a que es muy interesante. Yo nací en Ensenada. No te olvides de ponerla en el mapa.Muy interesantes todos tus comentarios sobre los personajes,discos... de las décadas del 70 y 80, sobre todo porque están teñidos por las personales vivencias de tu niñez. Como dice EL PRINCIPITO, los has domesticado y así nos los entregás para que hagamos nuestro cierre. ¡Felicitaciones!!!Acordate de Ensenada . María Elena

RUBEN dijo...

EAEAPEPEEEEEEEEEEE..... FELICIDADES QUERIDO AMIGO.... QUE SEAN CIENTOS DE ENTRADAS MAS... TE DEJO UN ABRAZO ENORME... NOS VEMOS....

El Metepúa dijo...

Bueno, muchas gracias a todos por la generosidad en los comentarios. La colección sigue creciendo así que con suerte nos vamso a seguir viendo y leyendo por acá. Salud!!!

Anónimo dijo...

Metepùas, què bueno el blog. Me emocionan muchas cosas!! Hace poco recorro el mundo blogger y veo que hay hermosas sorpresas. Creo que podrè colaborar, porque hablando de pùas, mi primer regalo importante de chica fue un Winco. Creo que mi familia querìa verme en casa y no de mi vecina de enfrente bailando con el simple de CCRevival del lado de Rìo Verde !!
Un abrazo y seguì haciendo càlido un medio aparentemente frìo.
V.

El Metepúa dijo...

Gracias V por el comentario y espero que nos sigas visitando y dejando tus comentarios y experiencas. Saludos.