miércoles, 25 de abril de 2007

Mi abuelo fue marinero...

Bueno, en realidad mi abuelo no fue marinero, fue marino. Aunque, la verdad, ya que estamos entre amigos, mi abuelo tampoco fue marino. Mi abuelo fue pirata. Un terrible corsario bueno que surcó los mares del mundo viviendo aventuras, con el único fin de tener bellas historias para contarle a sus nietos.
No se si todos habrán visto el Gran Pez, esa hermosa película de Tim Burton. No voy a contarla acá. Si no la vieron no sé qué esperan. Mi abuelo fue como el protagonista del Gran pez. Regó nuestras vidas de historias tan increíbles, pero tan hermosas que ninguno de nosotros se atrevió nunca a pensar que pudieron no ser ciertas. Nos contó de Islas y países lejanos, de atajos, de tribus, de médicos brujos con monos que hablaban, de sus viajes a Tanganica en busca de tesoros. En fin, mi abuelo es uno de los grandes responsables del mundo de ilusión y fantasía del que se nutren mis recuerdos más hermosos.
A modo de ejemplo, voy a contarles una de sus historias. Mi abuelo Pocholo, o Papi como le decíamos nosotros, tenía en una de sus axilas una pequeña bolsita de piel, no era una verruga, no era un lunar. Era una bolsita, algo muy raro. No se que habrá pensado la gente común al verla. Pero yo supe la verdadera historia. Esa era la bolsita de la sabiduría. El médico brujo de Tanganica, aquel que tenía el mono que hablaba, se la había regalado en alguno de sus viajes y de ahí él extraía todos sus conocimientos. Y vaya si los tenía.
En los últimos años que estuvo con nosotros ya no tenía esa bolsita. No es que se le cayó, mucho menos se la sacaron. Simplemente la asimiló. Toda la sabiduría pasó a formar parte de su cabeza, de su alma y su inmenso corazón. Y a ver quién se anima a decirme que no es cierta aquella historia.
El disco de Popeye con el que lo recuerdo lo encontré en Uruguay el último verano. Y es para mí una joya muy valiosa. Dice en la contratapa: “He aquí la más fabulosa colección de canciones y cuentos de Popeye que vuestro hijo haya jamás oído. La grabación comienza con el inigualado y auténtico tema “I’m Popeye the sailor man”; le siguen adelante un sinfín de maravillosas sorpresas para los jóvenes.
Popeye cuenta con mucha gracia cómo comenzó con su zoológico. Todos sus amigos – Olivia, Bruto y Wimpy – le ayudan a capturar los animales…
Después de cada corto incidente, Popeye canta una canción original especialmente creada para este álbum”
Este disco, con música de George Cole y canciones compuestas por Pete Johnstone y Jim Cole, cuenta con el agregado inigualable de la voz de Jack Mercer, quien fue el creador de la voz original de Popeye en más de doscientas películas de la Paramount Picture.
Hace unos años mi abuelo se cansó de tanto puerto, levó anclas y aprovechando un hermoso viento en popa salió a navegar otra vez, a realizar nuevas hazañas y a revivir viejas aventuras con sus antiguos compañeros de viaje. Podría creerse que nos dejó un vacío imposible de llenar. Sin embargo, nosotros preferimos sentir que nos dejó llenos, llenos de enseñanzas, de historias, de anécdotas y de aventuras que en sus relatos también fueron nuestras. Ese es mi abuelo Pocholo. Como dijera Pichuco: "Dicen que me fui del barrio... ¿Pero cuándo? Si siempre estoy volviendo..." Y es cierto, mi abuelo está ahí a la vuelta de cada recuerdo. Hasta la próxima.

3 comentarios:

Marta dijo...

¡¡¡ UUUUUUUUYYYYYYYYYYYY !!!
Se me va a hacer difícil hoy dejarte un comentario. Papi desarrolló en todos nosotros, hijos y nietos, tanta imaginación, tanta fantasía y tanto amor que se hace imposible pensar que esté en otro lado que no sea en Tanganica, lugar al que habrá llegado por el atajo, para reencontrarse con Mami, esa princesa secuestrada por malos piratas, bravucones y fieros y a quien él salvó de su cautiverio, a los cañonazos y peleando con bandoleros y monstruos marinos ... Cuando vi la película Titanic, la imagen de la protagonista en la proa, recibiendo todo el viento, me hizo recordar la que yo siempre me creé cuando Papi contaba cómo había conocido a su novia-esposa, avistándola desde su barco.
Papi fue un milagro, y lo tuvimos para nosotros. Y mientras lo recordemos como lo hacés vos, seguirá con su misión de hacernos felices a cada instante.
Gracias por tanta emoción. Nuestro Gran pez debe estar muy contento.

Marisa dijo...

Este sitio,no solamente nos transporta al pasado si no que tambien nos da el privilegio de escuchar buenas anecdotas,,,con respecto a la pelicula de el gran pez... INCREIBLE... un peliculon..LA VI TRES VECES Y LAS TRES LLORE. me la recomendo una persona muy especial,que se asemeja al protagonista de la pelicula,por sus increibles y fantasticas historias,,que sean ciertas o no.. uno siempre guarda en su corazon.. Las buenas "historias",nunca se olvidan ,asi como vos tampoco.. todo lo que te contaba tu abuelo.
Con respecto al disco "espectacular" jamas lo habia visto...es preciosa la tapa....SALUDOS.

María Elena dijo...

¡Qué bien escribís! A partir de esas maravillosas vivencias que tuviste y tendrás en tu vida -digo esto porque para ver algo hay que tener la sensibilidad para verlo, no todos vemos todo lo que está- y de tu artística personalidad tendrías que empezar a construir un hermoso libro de cuentos. ¡Genial Popeye que todo lo resolvía! Y, excelente la película que recomendás.Nadie debería dejar de verla.