martes, 17 de abril de 2007

El segundo del Play Boy

“Vos te das cuenta que para compaginar un disco como este, hace falta caminar mucho la noche… y no sólo la porteña, sino también el ruido de todas partes.”
Así empezaba nuestro Play Boy argentino la presentación de su segundo LP.
Isidoro Cañones encarnó al típico chanta porteño, aquel que de la boca para afuera todos criticamos, pero que en el fondo todos hubiéramos querido ser. Las mejores minas, las mejores pilchas, de fiesta en fiesta todas las noches, con los mejores autos deportivos y un vaso de Scotch que no se separaba de su mano como de la nuestra no se separa el mate amargo. Polera, saco cruzado, pelo engominado y cayendo siempre bien parado. Ese es Isidoro Cañones y para los que dicen que eso no es vida, él la vive de la misma manera desde hace más de 70 años.
Por eso Isidoro siempre será bienvenido en nuestras fiestas, será el que arrastre las mejores minas, el que cuente las mejores anécdotas y el que esté siempre dispuesto a compartir aventuras gastando la guita del Oxidado Carcamán Coronel Cañones (para quién sí que no hay lugar en este sitio)
“Después hay que mezclarlo, ponerle buenos ingredientes en cantidades tan exactas que te sentís como un barman armando un trago largo "bocato di cardenale" Sigue Isidoro “No te voy a hacer titulos, seria una locura... Ahí están. ¡Escuchalos y agarrate fuerte porque te voy a dar un paseo de locos!
Para mí todo esto es una diversión, lo hice de boliche en boliche, entre trago y trago y chica y chica… ¡Y se nota!
Cuando lo escuches vas a empezar a juntar bronce para mi busto…”
Este disco fue editado por el sello RCA VICTOR en 1974 y a mi me parece más Lounge que el anterior. Más cajetilla. Tiene el precio impreso en la tapa ¡Eso es optimismo! Y en aquellos años salía $56,05. Y ahora si, a pedido de Leo, favorecido por segundo día consecutivo, la lista de temas: El lado A abre con Bad y su Intro rocket de 17 segundos, le sigue nací con una sonrisa en la cara de The Fribers, Alice Sad hace Esta noche, Pedro Rivero canta Laura, en quinto lugar Me gusta estar contigo de Coffee; El amor que perdí de The Smugglers y cierran el lado Annie, Victorie and Husbands haciendo Nena Rock N’ Roll.
Dejás el vaso de escocés sobre la barra, pedís que te disculpen un momento y le pedís al mayordomo: “Manuel de vuelta el disco”. Al bajar la púa vas a escuchar She’s a winner de Bob Vinson, Cuando volveré a verte de Candy Stapleton, Mi chica Bil por Ivan Shure; a Heaty haciendo Mañanas de invierno y para cerrar Supermarket de Pete Dunaway.
Hubo también un disco de Patoruzú, que por supuesto compilaba temas folklóricos. Dicen los que lo escucharon que no está nada mal y además, y de esto si puedo dar fe, tiene una tapa espectacular y un dato más que lo hace apetecible ¡No canta la Sole como en las Bandas de Sonido de Patoruzito! Si alguien lo ve por ahí que chifle, que es otro de los buscados.
Pero bueno, copiando nuevamente el final de la carta de Isidoro: “Dejémonos de introitos y vayamos a la música. Hasta el disco que viene”

3 comentarios:

Marta dijo...

Estoy segura de que tus padres están muy orgullosos de vos, porque por lo visto sos muy buena gente. Y aunque esa virtud esté cayendo en desuso, es lo primero que soñamos para nuestros hijos. Lo demás llega o no: la honradez es innata.
Isidorito e Isidoro fueron mis personajes favoritos, siempre me divirtieron más sus andanzas que las de su primo el indio.
¿Qué será de la vida de Isidoro? ¿Se habrá convertido él mismo en un viejo carcamán, o seguirá la joda con Jacobo Winograd?

Leo dijo...

ando a mil, no me puedo explayar.... Gracias por acordarte, es imperdible ese texto!!! Posteo mas tarde
sds/Leo

Marisa dijo...

Estos vinilos no pueden estar guardados en cajas y en valijas.¡¡POOOR FAVOOOR!!..Y estan como nuevos..¡¡¡EXITOS!!