sábado, 17 de marzo de 2007

Sotano nevado

Buen fin de semana para todos. Hoy es sábado y, como había dicho, mientras tenga voy a publicar publicidades de discos.
Recuerdo que allá por la década del 70 vivía en una casa de departamentos, no un edificio, sino un pasillo grande, muy largo y ancho, una especie de patio gigante, al menos para mi tamaño y el de los chicos que vivíamos ahí. Y sobre el costado, planta baja y primer piso los 14 departamentos. Cada tanto, cuando ando por la zona me doy una vuelta y entro para recordar mis gritos y carcajadas mezclados con los de mis hermanos, Julia y Susana, Alicia, Carla y Pablo, Germán y Barbarita y tantos más. No era necesario salir de ahí para tener toda la diversión, el patio enorme se transformaba en cancha de fútbol, pista de bici, karting o triciclo, mancha, escondida, rayuela, soga o elástico o campo de batalla de bombitas y baldazos en carnaval.
Los cumpleaños rara vez se hacían en casitas de fiestas, en el mismo patio se organizaban las competencias: correr llevando una cuchara con un huevo duro en la boca, o enharinarse la cara buscando con la boca un caramelo en el fondo de un plato eran fijas de aquellas fiestas. Pero también hubo una época de fiestas de disfraces, el que más recuerdo fue el de boxeador, con un ojo pintado con corcho quemado, la bata que usaba para levantarme de la cama y mis guantes de boxeador de cuero negro. Un éxito. En esos bailes de disfraces los Winco se transformaban en “la alma de la fiesta” como diría el Gordo Casero y sonaban para delante y para atrás los temas de María Elena Walsh, Pipo Pescador y, sobre todo, los de Alta Tensión que había en lo de Lucrecia. Salta, salta, salta, pequeña langosta; Estoy hecho un demonio; Quiero gritar que te quiero; Una noche excepcional o de Boliche en Boliche, fueron sin dudas los grandes Hits de aquellas fiestas de niños. Y eso con el agregado de los colores de los discos. El vinilo celeste, los multicolores rojos amarillos y verdes o el nevado de la publicidad de hoy aparecida en una Canal TV de junio del 71 son algunos ejemplos de aquella moda, que también tuvo al amarillo de Pipo Pescador, el rosa de la Pantera o el rojo de Leo y Lio entre otros.
Así que ya sabes, si este sábado quieres tener una noche excepcional, busca tu nevado, subete a mi barco y vamos de boliche en boliche a bailar con Carlos Bisso y su conexión N° 5, Heleno y Agua mojada. Hasta la próxima.

2 comentarios:

Marta dijo...

¡¡ Buenas noches, queridos conejos ...!! te olvidaste de otros disfraces exitosos que tuviste: el de hippy, con una peluca mía, tiradores de tu abuelo en el pantalón rotoso, collares, pulseras y un cartelito que rezaba:"Io non faccio la guerra". Y el de paisano, con el pantalón pijama, una camisa, una rastra que te había regalado Nelly Ibañez, un sombrero de Papi y las botas de goma para lluvia.
Epocas doradas, añoradas y adoradas las del "departamento de 11" ... ¡¡ Cómo padecía Don Antonio !! Las madres, todas jovencitas en esos años, colaborábamos con la que organizaba la fiesta cocinando, haciendo cotillón,organizando alguna "vaquita", y hasta ayudando a "lavarle la cara a las paredes" con pintura, para que todo luciera mejor. Me emocioné mucho con tu nota de hoy. Tus recuerdos me trajeron mucha nostalgia.

Luis dijo...

En este disco de 1971, hay dos canciones escuchadas en sendos programas de Telefé: una, "La chca de la boutique", por Heleno, que la escuché en un sketch de "Poné a Francella" del año 2002, cuando estuvo la hoy top model Sofía Zámolo. La otra, "Celosa, celosa, celosa", por Donald, que era cortina del programa "Amor mío". Chau.