viernes, 16 de febrero de 2007

Para que no sean parte del paisaje

Hoy me voy a dedicar a recordar una denuncia realizada hace más de 33 años por los inigualables Payasos de la Tele. En su primer disco en la Argentina de 1971 nos contaban la terrible historia de una niña a la que cada vez que quería ir a jugar la mandaban a hacer algún quehacer en su casa. Los lunes planchaba, los martes cosía, los miércoles barría, y así todos los días de la semana.
¡¡¡Quiénes eran los padres de esta niña!!! Por favor, cómo es posible que UNICEF no se apiadara de ella. ¿Nadie les leyó los derechos de los niños o les dijo que ellos eran los únicos privilegiados? La pobre niña creció en el seno de esa familia opresora e impiadosa y seguramente hoy es carne de diván y gasta fortunas en diversos tratamientos sicológicos.
La verdad que viendo hoy el maltrato que sufren millones de chicos en todo el mundo, la historia de esta niña no causa ninguna sorpresa. Aunque me parece imprescindible pedir a todos que sí nos asombre, que no nos acostumbremos al sufrimiento y la explotación infantil y que nos comprometamos para que no haya más niños que no pueden jugar o estudiar porque tienen que trabajar o porque directamente no tienen para comer. Y que volvamos a soñar con que esa infancia feliz puede ser posible.
Volviendo al disco en sí no tiene muchos temas conocidos o recordados, apenas Mi barba tiene tres pelos, Mi familia, Mami de mis amores, Feliz, feliz en tu día, La gallina Turuleca, Don Pepito y algunos otros. Jajajajajaja ¡Por favor guárdense un Hit para el próximo! ¿Explica esto por qué el disco estuvo en casi todos los hogares argentinos?
Lo peor de todo esto fue que la niña de la que hablábamos creció, se hizo adulta, se casó, y por lo que nos cuenta Miliki en su disco “A mis niños de 30 años” Lo mismo que los padres le hacían a esta pobre niña ella se lo hace hoy ¡Al Marido! ¿Se dan cuenta lo que han criado esos padres?
Mi recuerdo entonces a los maravillosos GABY, FOFO MILIKI y a sus hijos y el eterno agradecimiento por tantos momentos felices. Ya volveremos muy pronto a hablar de ellos Hasta la próxima.
PD: Para seguirlos recordando me permito recomendar la siguiente página: http://seronoser.free.fr/payasos Y les dejo la letra para que la recuerden.
Los días de a semana

Lunes antes de almorzar
una niña fue a jugar
pero no pudo jugar
por que tenía que planchar
Así planchaba así, así
así planchaba así, así
así planchaba así, así
así planchaba que yo la vi
Martes antes de almorzar
una niña fue a jugar
pero no pudo jugar
por que tenía que coser
Así cosía así, así
así cosía así, así
así cosía así, así
así cosía que yo la vi.
Miércoles antes de almorzar
una niña fue a jugar
pero no pudo jugar
por que tenía que barrer.
Así barría así, así
así barría así, así
así barría así, así
así barría que yo la vi.
Jueves antes de almorzar
una niña fue a jugar
pero no pudo jugar
por que tenía que cocinar.
Así cocinaba así, así
así cocinaba así, así
así cocinaba así, así
así cocinaba que yo la vi.
Viernes antes de almorzar
una niña fue a jugar
pero no pudo jugar
por que tenía que lavar.
Así lavaba así, así
así lavaba así, así
así lavaba así, así
así lavaba que yo la vi.
Sábado antes de almorzar
una niña fue a jugar
pero no pudo jugar
por que tenía que tender.
Así tendía así, así
así tendía así, así
así tendía así, así
así tendía que yo la vi.
Domingo antes de almorzar
una niña fue a jugar
pero no pudo jugar
por que tenía que pasear.
Así paseaba así, así
así paseaba así, así
así paseaba así, así
así paseaba que yo la vi.

2 comentarios:

Marta dijo...

¡¡¡ Por lo menos los domingos no jugaba porque paseaba la pobre criatura !! Claro que ... ¡¡andá a saber por cuáles tugurios malolientes la llevaban esos desalmados padres !!!
Como siempre, disfruté de tu nota. Recuerdo que supe de la existencia de los payasos españoles allá por el '65, a través de mis sobrinos, y a partir de entonces Turuleca está presente, aunque sea para describir a algún conocido que no está en sus cabales ... ¡¡ o para autodescribirme !! Besos.

Luis dijo...

Tenés toda la razón y como decía la propaganda, cómo no se me ocurrió. Todo bien que los padres no quieran criar hijos vagos, pero con lo que dice la letra, ya es un abuso de autoridad. Saludos.